Archivos de la categoría ‘tecnicas’

auto control…

Publicado: 12 septiembre, 2017 en educación, filosofia, psicología, salud, tecnicas
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“Observaos: hay momentos en los que estáis ocupados cocinando, trabajando en el jardín, haciendo bricolaje, conduciendo vuestro coche, y, aparentemente, estáis concentrados en lo que hacéis. Pero, en realidad, una parte de vosotros se pasea por otro lugar, y los pensamientos y los sentimientos que os agitan no tienen nada que ver con esta ocupación: tramáis algo contra alguien que os ha ofendido, contra otro que no ha cumplido su promesa, etc., y esto puede durar mucho tiempo sin que ni siquiera os deis cuenta. Es pues ahí que, especialmente, debéis aprender a estar vigilantes para que podáis ser capaces de intervenir en cualquier momento en el desarrollo de vuestra vida interior.
El primer paso hacia la libertad, el primer paso hacia el verdadero poder, es habituaros a
echar un vistazo, de vez en cuando, dentro de vosotros mismos para ver dónde estáis. Y si constatáis que estáis descendiendo a las regiones oscuras, caóticas de vuestra conciencia, reaccionad imponiendo otra orientación a vuestros pensamientos.”
Omraam Mikhaël Aïvanhov
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Una etapa que termina, una pareja que se disuelve, los hijos que se van de la casa, amigos que quedan en el camino, cambios en nuestro cuerpo, en nuestro entorno, en nuestro trabajo… Algo muy dentro nuestro quisiera que todo se quedara quieto; así estemos anhelando el cambio, le tememos (y mucho más cuando no lo anhelamos!). Pero la vida es impermanencia. Y esa impermanencia es, curiosamente, la que, si trabajamos sobre ella, puede vincularnos con algo inmutable que es nuestro núcleo.

En la Psicología del Budismo Tibetano hay una palabra para definir parte de lo que nos sucede ante este tipo de situaciones: shenpa. Se lo considera un síndrome (un conjunto de signos internos que trastorna nuestra vida emocional y mental). El concepto occidental que más se le aproxima es “apego”. Pero como a los tibetanos les encantan las metáforas (las cuales llegan más profundo que las definiciones meramente racionales), insisten en que la traducción implicaría imágenes como la de “sentimientos pegajosos”, “quedar enganchado” (sí, como con un gancho), y, como dice Pema Chödron (monja tibetana occidental), implica un sentimiento de urgencia.

Urgencia por controlar al otro, urgencia por disimular el paso del tiempo (cuando nos apegamos a una etapa, un cuerpo que ya no tenemos, un rol que ya no cumplimos), compulsión por actuar de un modo que nos es habitual (sentimiento muy similar al de requerir una sustancia estando en situación de adicción)… Urgencia por lograr que se nos pase la ansiedad del cambio, como quien siente picazón (dice Pema) y quiere rascarse ya para que se le pase ya.

Cuando realmente abordamos el trabajar con un apego determinado (lo cual es una tarea honda, compleja, dolorosa… y liberadora), lo que estamos haciendo, al intentar una y otra vez soltar, es ser pacientes escultores de nuestro cerebro. A qué me refiero? Parte del apego está ligado a que las neuronas se han conectado: muchas, muchas veces, de una determinada y única manera en relación a aquello a lo que estamos apegados. Al realizar un proceso interno de desapego estamos (como el adicto en relación a su sustancia) desactivando ese modo habitual (de allí la palabra “hábito”, aunque sea emocional) con el que el cerebro ha ido funcionando. Con ello, estamos retejiendo conexiones neuronales que ya no se ligarán en forma automática en el repetido circuito de siempre.

De modo que cuando alguien logra soltar, cuando alguien consigue tenerse paciencia en ese largo proceso, lo que ha hecho es modificar su cerebro (lo cual implica un honroso mérito!), y, con ello, modificar el modo en que cerebralmente está codificada lo que uno llama “mi identidad”.

Sí: la noción de “mi identidad” también implica un conjunto de conexiones neuronales, que van desde el esquema corporal registrado en el cerebro, al modo en que nos tratamos día tras día, lo que pensamos sobre nosotros, lo que sentimos hacia nosotros, nuestras creencias sobre lo que somos y sobre cómo deberíamos actuar ante cada situación…

Cuando estamos bajo el síndrome, eso que no logramos soltar está incluido como si fuera parte del mapa interno al que denominamos “yo”. Por eso no lo soltamos: porque sentimos tanto dolor como si estuviésemos por padecer (o padeciendo) una amputación. Hasta que, si uno trabaja sobre sí, logra ir soltando (prefiero este gerundio) y, con ello, modificar el concepto de “yo”. Y ver que no hubo amputación alguna: se sigue estando entero, pero de otra manera aunque eso que ya no está, no esté). En síntesis: cambia la sensación de identidad. Y si lo que hacemos es realmente soltar (es decir, no “despegarnos” de una pareja, por ejemplo, para aferranos dependientemente a otra), estaremos listos para vincularnos con nosotros mismos y con la vida de una manera diferente: libre. Y el mapa interno de lo que llamamos “yo” será más amplio y certero: tendrá un relación más ajustada y legítima con la realidad, porque ya no estará incluido en él -como parte de ese “yo”- aquello a lo que estábamos apegados.

Soltar es un ejercicio para toda la vida, para cada día, en cada pequeño acto. No significa permanecer inerte, indiferente, como la falsa imagen del yogui que parece estar “más allá del bien y del mal”: es estar plenamente vivo, relacionándonos intensamente con lo que hoy somos, hoy hay, hoy es, y no con lo que éramos, lo que fue, lo que ya no está (o lo que quisiéramos que sea o hubiese sido). Trabajamos juntos? Los acompaño!

Quiero compartirles un texto de Pema Chödron, a quien vale la pena conocer, por su clara transmisión de estos temas desde un lugar laico, lúcido y sensible:
“Si soltamos, algo morirá. Y precisamente necesitamos que algo muera para gozar del gran beneficio de su muerte.
A veces, sin embargo, es muy fácil. Cuando nos embarcamos en este viaje de autodescubrimiento y notamos que hay algo a lo que estamos aferrados, a menudo vemos que no se trata más que de una pequeñez. Una vez me quedé atascada en algo descomunal, y Trungpa Rimpoché me lo advirtió. Me dijo: “Es demasiado para ti; todavía no eres capaz de deshacerte de ello, practica primero con las cosas sencillas. Empieza dándote cuenta de todas las pequeñas cosas a las que estás apegada y te resultará más fácil entender qué significa soltar”.

Fue un estupendo consejo. No debemos enfrentarnos de entrada con lo más grande, porque no podremos. Es demasiado amenazante. Puede incluso ser demasiado cruel soltar algo ahí mismo, en el acto. Incluso con las pequeñas cosas podemos, aunque sea de forma intelectual, comenzar a ver que el hecho de soltar puede tener una enorme trascendencia, una relajación y una conexión con la suavidad y la ternura del verdadero corazón. Un auténtico gozo emana de esto.”
Virginia Gawel

victimismo crónico …

Publicado: 9 septiembre, 2017 en psicología, salud, tecnicas
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vicimismo cronico

Cuando le echamos la culpa a alguien
 desautorizamos instantáneamente el Poder que nos habita.
Inconscientemente asumimos una actitud de victima, de “pobre de mí”,
 “mira lo que me haces”
 y esto justifica cualquier ataque de odio.
La culpa empequeñece, te vuelve pobre y roba tu medicina.
La culpa es un terreno muy fértil para la autodestrucción.

 

 

La sal de la Tierra – Trailer subtitulado en español (HD)

Sinopsis: Durante los últimos 40 años, el fotógrafo Sebastião Salgado ha viajado por los cinco continentes siguiendo los pasos de una humanidad en constante cambio. Ha sido testigo de algunos de los acontecimientos más destacados de nuestra historia reciente: conflictos internacionales, hambrunas y éxodos. Ahora se ha embarcado en el descubrimiento de territorios vírgenes con flora y fauna salvaje, y de paisajes grandiosos como parte de un gigantesco proyecto fotográfico que es un magnífico homenaje a la belleza de nuestro planeta.
Juliano, el hijo de Sebastião Salgado, estuvo con él en sus últimos viajes y nos revela su vida y su obra junto con Wim Wenders, que también es fotógrafo.

Directores: Wim Wenders y Juliano Ribeiro Salgado
Reparto: Sebastião Salgado, Wim Wenders (Narrador), Juliano Ribeiro Salgado (Narrador).

Estreno en España: 31 de Octubre de 2014

(El trailer pertenece a la productora y distribuidora de la película y ha sido subido sin ánimo de lucro).

En un taller que dicté recientemente hablamos acerca del apego en las relaciones pero sin realmente profundizarlo, y ahora quiero contarte algo más al respecto.

Un amigo allí mencionó en ese momento que el amor duele, y yo le contesté que es el apego el que duele, el amor es libre.

El apego no es amor, es cierto que cuando amamos deseamos compartir más tiempo con la persona objeto de nuestro afecto, pero el amor también es libertad, es estar alegres de que el ser que amamos está bien aunque no esté a nuestro lado. Nos alegra saber que él o ella no son seres necesitados al igual que nosotros tampoco lo somos.

 

Cuando hablamos de ser una persona necesitada, es porque ella busca afuera de sí lo que realmente puede encontrar en su interior pero lo ignora o no sabe cómo hacerlo, entonces anda por la vida buscando llenar ese vacío interno.

Así que en primer lugar no confundamos una cosa con la otra. El amor puede transformarse en un compromiso de convivencia, de compartir cosas en común, una vida… Puede existir el compañerismo y por lo tanto ese compromiso mutuo se transforma en un acompañamiento si así lo desean de mutuo acuerdo. El amor acepta que cada quién sea como realmente es. Los vínculos son decisiones que no siempre están relacionadas al amor. Si el amor que das no te lo das también a ti, entonces ese amor no es real.

El apego está basado en creencias egoístas más relacionadas con la necesidad. El apego y la dependencia se asemejan más a la esclavitud que al amor.

 

Dejamos de ser libres por propia decisión y pretendemos quitarle la libertad al otro. Somos responsables de nuestras situaciones de apego y dependencia, y así como lo creamos también lo podemos cambiar.

El apego y la dependencia están más ligados al dominio, a la opresión, al sometimiento, y al yugo. No está basado en la confianza sino en el miedo. Cuando dependemos de alguien vivimos con temor.

El apego está enraizado a nuestro miedo a la soledad, al no merecimiento, a la desvalorización. El amor parte primero del amor hacia sí mismo, que es la única manera de poder amar a otros. Si tienes en tu corazón amor, encontraras todos los corazones cargados de amor.

El apego y la dependencia se sana a través del amor hacia uno y si ese amor no se logra porque no lo sentimos, no nos valoramos, comenzamos a sanar a nuestro niño interno que es donde se encuentran las heridas de abandono, de soledad, de maltrato, allí están todas nuestras memorias de no ser queribles, y valiosos.

 

No es necesario cambiar de pareja, lo que tienes que cambiar son tus actitudes, tus decisiones y sobre todo quererte. No es en el afuera el lugar a corregir. Es a través de ti que producirás el cambio en tu vida. Comienza por amar a tu niño interior, a consentirlo y brindarle seguridad.

Recuerda que el afuera solo es el reflejo de ti, de tus creencias y creas y atraes a tu vida aquello que está en ti.

Quién tiene que cambiar eres tú, tú eres la causa, el mundo, tus relaciones, serán el efecto y por ende también se transformarán. Eso sí, cambia el concepto que tienes de ti y sin expectativas varas como suceden los milagros.

 

No le temas al cambio porque el cambio es una función automática de la existencia y no hay nada que hacer para poder evitarlo. La adaptación al cambio y el desapego van de la mano, en cambio si te resistes, esto te trae sufrimiento. Dale la bienvenida con confianza al cambio y todo será para bien.

 

Tú eres la oruga que se convierte en mariposa, haz como ella, suelta los apegos para darle la bienvenida lo nuevo..
Si te das tanto amor como el que esperas de afuera, dejarás de sentirte dependiente y soltarás los apegos y la dependencia.

El agua se purifica fluyendo.

Te amo

Jocelyne Ramniceanu

 

Fuente: http://hooponoponoenvenezuela.wordpress.com/2014/09/15/dependencia-apego-amor/

(Enseñanza Zen

Publicado: 24 julio, 2017 en filosofia, psicología, salud, tecnicas

A un discípulo que siempre estaba quejándose de los demás, le dijo el Maestro:
-“Si es paz lo que buscas, trata de cambiarte a ti mismo,
 no a los demás.
Es más fácil calzarse unas zapatillas
que alfombrar toda la tierra”.
(Enseñanza Zen)

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 CIRCULODE

Enseñanza de las Primeras Naciones aborígenes.

Cuando usted pone su conocimiento en un círculo, no es así el suyo más, es compartida por todo el mundo.  

Aprovechando estas enseñanzas nos proponen estrategias para compartir el conocimiento. Tanto entre nosotros, como en comunidades educativas, donde se hace énfasis la propuesta. Muy parecido a lo que conocemos nosotros como tertulias.     

En sus palabras. El círculo de la conversación busca proporcionar oportunidades para un diálogo significativo y la creación de un clima de confianza. En los debates son fundamentales tener algunos pasos para ayudar a los estudiantes profundizar su comprensión de lo que aprenden. Como la mesa redonda, que conocemos, el círculo es una estrategia de enseñanza coherente con los valores de los aborígenes. En un círculo de conversación cada participante es igual, y cada uno pertenece a él. Los participantes del círculo de la conversación aprenden a escuchar y respetar las opiniones de los demás.

 

Un palo, una piedra, o una pluma, se usa como algo que simboliza la conexión con la tierra y se puede utilizar para facilitar la conversación en el círculo. Así, aquél que tenga el objeto tiene el derecho de hablar, los otros tienen la responsabilidad de escuchar.

“Cuando pones tu conocimiento en el círculo, no es tuyo ya, pasa a ser  compartido por todos”

Para tener en cuenta al participar de un círculo de la conversación.

• Es compatible con los valores aborígenes de respetar todos los puntos de vista y sus voces.
• Es un poderoso símbolo de la conectividad y la integridad. El círculo es la tierra, el cielo, el sol, la luna, las estaciones, el ciclo de vida.
• Presenta un lugar donde todos son iguales, donde todos puedan tener voz y voto.

Fuente: Círculo Solar (Álvaro José Cano Mejía)

Hoy día la mayoría de la gente no respira profundamente, y como consecuencia de esto las células no reciben suficiente energía para mantener la salud del ser humano.

 Cuando respiramos lenta y profundamente, nosotros recibimos no solo aire, sino también energía vital (prana), fuerzas renovadoras y luz. Las células del cerebro se alimentan con sangre, oxígeno y luz.

Para que nuestro cerebro funcione bien, es necesario que el hombre salga todos los días a la naturaleza y que respire profundamente, porque las células del cerebro necesitan 20 veces más oxígeno que las células de los músculos, por ejemplo. Y cuando respiramos así, nuestra mente debe estar ocupada y enfocada en pensamientos puros, sublimes y positivos.

Los pensamientos son fuerzas que actúan sobre nosotros. Por lo tanto, cuanto más puros y positivos son, más provecho tendremos de ellos, puesto que cada enfermedad muestra la presencia de alguna impureza que debe ser limpiada. No es igual pensar en negativo que pensar en positivo y decirte “voy a sanar”.

Sabiendo esto un enfermo debe respirar conscientemente, utilizando pensamientos que le ayudan y que introducen más positividad, vida y salud en él y no lo contrario. Los mejores pensamientos siempre son aquellos que nos conectan con Dios, porque Él es la Fuente de toda la Vida y de toda la Salud que el ser humano puede desear y alcanzar.

Nunca hay que abandonarse a los pensamientos negativos o a cualquier otro estado indeseable. Se dice, que “hasta que el hombre respira, para él hay esperanza”.

Maestro Beinsa Duno (1864 – 1944)

Brebajes que milenariamente se han empleado para devolver un poco de calma a la mente y cuerpo: un respiro de salud cotidiano.

 

infusiones 300x225 ¿Sientes ansiedad, nervios o desazón? Estas infusiones herbales te aliviarán

Las infusiones nos han acompañado desde tiempos milenarios. Estos preparados de plantas secas, agrupadas en pequeñas bolsitas para llenar de su esencia nuestras bebidas calientes, son tan entrañables, que por sí mismas son relajantes, por su sutileza y calidez.

 

Además del exquisito y sencillo preparado, que da un toque de poesía a los tés y a las infusiones, ciertamente es que resultan también parte de nuestro botiquín hogareño. Miles de plantas y hierbas en el mundo poseen propiedades medicinales que pueden traducirse en las infusiones, literalmente, puedes tomar las propiedades y el olor de las hierbas.

 

Te presentamos una serie de entregas sobre tés e infusiones que te aliviarán molestias de salud cotidianas: además de sentir la deliciosa experiencia de probar una bebida caliente con esencias, revertirás tus males de una manera deliciosa.

Hoy, que la ansiedad y el estrés son de los malestares más periódicos en nuestras vidas, conocer un poco de sabiduría herbal milenaria puede mejorar tus días notablemente. Te presentamos las infusiones especiales para aliviar tu ansiedad, nervios y desazón.

 

Azahar: el azahar son las flores blancas de los naranjos, aunque también se le llaman así a las de los limoneros y cidros. Para las infusiones te recomendamos la de los naranjos: sus propiedades son relajantes y sedantes. Tomarte una infusión de azar hará que te relajes y que tomes las cosas con calma: una dosis de serenidad que bien puede cambiarte el día de manera sencilla. La infusión se hace a partir de los pétalos de la flor, por lo que podrás hacerla tú mismo si lo deseas. Ha sido también tomado como un gran remedio para desmayos por los árabes desde hace siglos. Además de sus propiedades sedantes, el azahar tiene cualidades espasmolíticas, aperitivas-eupépticas y aromatizantes.

 

Lavanda: la flor de lavanda es usada con efectividad para paliar inquietud, el insomnio, el nerviosismo y la depresión. Una pequeña dosis en una infusión podrá mejorar bastante tu estado de ánimo. La lavanda es originaria del mediterráneo, son unas flores violeta que recorren una espiga al final de unos tallos muy alargados. Los romanos la empleaban como un tranquilizante en los baños calientes. La lavanda te estimulará el sueño y calmará tu ansiedad.

 

Espino Blanco: es considerado un gran aliado del sistema nervioso y cardiaco. Sus propiedades son impresionantes porque actúan directamente en el organismo paliando efectos en el cuerpo de males como taquicardia protege el miocardio, insuficiencias cardiacas, mejora la circulación sanguínea y reduce la hipertensión. En pocas palabras, es altamente benéfico para el corazón. El Espino Blanco es una flor muy pequeña y sus pétalos suelen tener la forma de un trébol, sus hojas también suelen emplearse en las infusiones.

 

Fuente: http://www.ecoosfera.com/

 

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La conciencia es eterna.
No conoce la muerte.
 Solo la inconciencia muere.
 Asi pues, si sigues inconciente, dormido, tendras que morir otra vez.
 Si quieres liberarte de todo este sufrimiento de nacer y morir una y otra vez, si quieres liberarte de la rueda del nacimiento y la muerte, tienes que llegar a estar absolutamente alerta.
Tienes que subir cada vez mas a la altura de la conciencia.

Y estas cosas no se pueden aceptar en el terreno intelectual; estas cosas tienen que experimentarse, estas cosas tienen que ser existenciales.
 No te estoy diciendo que te convenzas filosoficamente, porque la conviccion filosofica no aporta nada, ninguna cosecha.
 La verdadera cosecha solo se obtiene cuando haces un gran esfuerzo por despertarte.

 Huele, toca, siente la brisa y los rayos de sol.
Mira la luna, conviertete en un estanque callado y vigilante y la luna se reflejara en ti con enorme belleza.

Muevete por la vida manteniendote en constante vigilancia.
Se te olvidara una y otra vez. No te atormentes por ello; es natural.
 Durante millones de vidas , nunca has intentado estar alerta,
asi que es logico y natural que te olvides una y otra vez.
 Pero en cuanto te acuerdes, vuelve a vigilar.

Recuerda una cosa:
cuando recuerdes que te has olvidado de vigilar, no te pongas  triste, no te arrepientas;
 si lo haces, estaras perdiendo el tiempo otra vez.
 No te sientas miserable: “Me he vuelto a perder”.
 No empieces a sentir: “soy un pecador”.
 No empieces a condenarte, porque eso es una perdida de tiempo.
¡Nunca te arrepientas del pasado!
Vive en el momento.
Si te has olvidado, ¿Qué mas da?
Se ha convertido en un habito, y los habitos son dificiles de extirpar.
 Y no se trata de habitos adquiridos en una sola vida;
 son habitos asimilados durante millones de vidas.

Asi pues, si eres capaz de mantenerte alerta aunque solo sea unos minutos, puedes estar agradecido, incluso esos pocos minutos son mas de lo que cabia esperar.

Esta vigilante. Tiene claridad.

Y cuando vigilas, surge la claridad.

Osho, Conciencia