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Día 18

LA LISTA MÁGICA DE TAREAS PENDIENTES

“El mundo está lleno de cosas mágicas a la espera de que se agudice nuestro ingenio.”
EDEN PHILLPOTTS (1862–1960) NOVELISTA Y POETA

Realmente, cuando piensas en ello, la gratitud es tu mejor amiga. Está siempre contigo cuando la necesitas, siempre a punto para ayudarte, nunca te fallará o te defraudará, y cuanto más confíes en ella, más enriquecerá tu vida. El ejercicio mágico de hoy te ayudará a confiar aún más en la gratitud, para que pueda hacer muchas más cosas mágicas por ti. Cada día aparecen pequeños problemas en la vida que hay que resolver. A veces si no sabemos cómo resolver una situación podemos sentirnos abrumados. Quizá tu problema sea que te falta tiempo para hacer todo lo que tienes pendiente, y te sientes perdido porque el día sólo tiene veinticuatro horas. Puede que te sientas abrumado por el trabajo y que te gustaría tener más tiempo libre, pero no ves la forma de conseguirlo. Puede que estés en casa al cuidado de los hijos y que estés reventada o agotada, pero no tienes medios para conseguir ayuda y tener más tiempo libre. Puede que haya un problema que tengas que resolver, pero no tienes ni idea de cómo empezar a solucionarlo. Puede que hayas perdido algo y que lo hayas buscado por todas partes sin éxito. O puede que quieras encontrar algo, como la mascota perfecta, la niñera perfecta, un buen estilista, un dentista o un médico increíble, y que a pesar de tus esfuerzos, no has podido encontrar lo que necesitabas. Puede que te encuentres en una situación incómoda por algo que otra persona te ha pedido que hagas y no sabes qué contestarle. O puede que tengas algún tipo de disputa con alguien, y que en vez de conseguir que se resuelva, las cosas parecen ir de mal en peor. El ejercicio de La Lista Mágica de Tareas Pendientes te ayudará con cualquier pequeño problema cotidiano cuando no sabes qué hacer, o cuando simplemente quieres que alguien haga algo por ti. ¡Te sorprenderán los resultados! Cuando combinas el poder mágico de la gratitud con la ley de la atracción, las personas, circunstancias y acontecimientos ¡se han de reorganizar para hacer lo que quieres que hagan por ti! No sabrás cómo sucederá, o cómo se hará por ti, ni tampoco es tu trabajo. Tu trabajo consiste únicamente en sentir tanto agradecimiento como puedas por lo que quieres que se haga ahora mismo, como si ya estuviera hecho. ¡Y luego deja que se haga la magia! Hoy escribe una lista de tareas pendientes, que incluya las cosas más importantes que te gustaría que se hicieran o resolvieran, y dale el nombre de La Lista Mágica de Tareas Pendientes. Puedes apuntar cosas que no tengas tiempo de hacer, o que no quieras hacer, junto con cualquier problema actual, desde las cosas más insignificantes hasta situaciones más importantes en tu vida. Piensa en todas las áreas de tu vida en las que necesites que algo se resuelva o que hagan algo por ti.
Cuando hayas terminado de escribir tu lista elige tres cosas en las que quieras concentrarte hoy, y una a una, imagina que cada tema se ha resuelto mágicamente por ti. Imagina que todas las personas, circunstancias y acontecimientos se han movilizado para hacerlo por ti, ¡y que ahora está hecho! Todo hecho, todo ordenado, todo resuelto, y das muchísimas gracias. Dedica al menos un minuto a cada una de las tres cosas, convéncete de que ya se ha hecho y a cambio siente una enorme gratitud. En otro momento puedes realizar el mismo ejercicio con el resto de los elementos de tu lista, pero el simple hecho de poner las cosas que deseas hacer en la Lista Mágica de Tareas Pendientes ya tiene poder. Recuerda que la ley de la atracción dice «lo semejante atrae a lo semejante» y eso significa que cuando agradezcas las soluciones como si ya las tuvieras, atraerás todo lo que necesitas en la vida para resolver esa situación. Concentrarte en los problemas atrae más problemas. Has de ser un imán para la solución, no un imán para el problema. Estar agradecido por tener la solución, y porque se ha resuelto, atrae la solución. Para demostrar el poder que tiene este ejercicio mágico voy a compartir contigo una historia de algo que le pasó a mi hija, que utilizó este ejercicio para recuperar, atrayéndola, la cartera que había perdido. A la mañana siguiente de haber salido por la noche, mi hija se dio cuenta de que le faltaba su cartera, y no tenía idea de dónde podía haberla perdido, o incluso si se la habían robado. Llamó al restaurante donde había ido a cenar, a la compañía de taxis que utilizó para regresar a casa, a la comisaría de policía local, buscó por las calles y llamó a la puerta de algunas casas de los alrededores. Pero nadie había encontrado su cartera. Aparte del hecho de que la cartera de mi hija contenía los habituales objetos de valor, incluidas todas sus tarjetas de débito y de crédito, el carné de conducir y dinero en efectivo, su mayor preocupación era que su cartera no contenía información de contacto actualizada, porque había estado un tiempo en el extranjero. Su número de teléfono no aparecía en la guía, y con un apellido corriente, parecía no haber esperanza. Pero a pesar de los obstáculos aparentemente imposibles, mi hija se sentó, cerró los ojos, y visualizó su cartera. Visualizó que la tenía en sus manos; que abría la cartera, que revisaba todo su contenido y que sentía una gratitud enorme por tener de nuevo su cartera y todo lo que contenía. Durante el resto del día, cada vez que pensaba en el asunto, mi hija imaginaba que tenía la cartera en sus manos, y sentía un enorme júbilo y gratitud por haber recuperado la cartera. Más tarde, ese mismo día por la noche, recibió una llamada de un granjero que vivía a unos 160 kilómetros que le dijo que había encontrado su cartera. La parte más extraordinaria de la historia es que el granjero había encontrado la cartera en la calle delante de la casa de mi hija
ya de madrugada, e inmediatamente se puso a buscar en la cartera alguna dirección de contacto. Hizo varias llamadas para intentar localizar a su propietaria, pero sin éxito, así que se dio por vencido y regresó a su casa con la cartera. Pero mientras caminaba por sus campos, no lograba sacarse la cartera de la cabeza, y decidió volver a echar un vistazo en su interior. Al final encontró un papelito donde había escrito el nombre de pila de un hombre. Lo unió con el apellido de mi hija y llamó al servicio de información telefónica. Sólo había un abonado con ese nombre de pila y ese apellido. El granjero llamó a ese número que resultó ser el del padre de mi hija. Hasta la fecha todavía no sabemos cómo consiguió el granjero ese número, ¡porque no estaba en la guía! Después de este incidente, nosotras llamamos varias veces al servicio de información telefónica y la respuesta siempre fue: «Lo siento, no hay ningún abonado bajo ese nombre». A ciento sesenta kilómetros de distancia, gracias a la secuencia más extraordinaria de acontecimientos aparentemente imposibles, mi hija recuperó la cartera intacta. Ella cumplió su parte al agradecer haber recuperado la cartera, y como no podía ser de otro modo, la gratitud obró su magia y movilizó a todas las personas, circunstancias y acontecimientos para devolverle la cartera. El poder mágico de la gratitud también está a tu alcance para que lo uses, y siempre lo ha estado; ¡sólo tienes que descubrirlo por ti mismo y aprender a utilizarlo!
EJERCICIO MÁGICO NÚMERO 18
La Lista Mágica de Tareas Pendientes
1. Enumera Tus Bendiciones. Haz una lista de diez bendiciones. Escribe por qué estás agradecido. Relee tu lista, y al final de cada bendición di gracias, gracias, gracias, y siente la gratitud por esa bendición con la máxima intensidad posible.
2. Escribe una lista de las cosas más importantes que tengas que hacer o problemas que resolver. Ponle el título de La Lista Mágica de Tareas Pendientes.
3. Elige tres cosas que sean las más importantes de tu lista, y una a una, imagina que ya se han hecho por ti.
4. Dedica al menos un minuto a cada una de las tres cosas, convéncete de que se ha hecho y siente una enorme gratitud a cambio.
5. Hoy antes de irte a dormir, toma tu Piedra Mágica en la mano, y di la palabra mágica, gracias, por lo mejor que te ha pasado durante el día.

Día 17

EL CHEQUE MÁGICO

“En el universo mágico no hay coincidencias ni hay accidentes. No sucede nada a menos que haya alguien que desee que suceda.”
WILLIAM S. BURROUGHS (1914–1997) ESCRITOR Y POETA

Cuando diriges el poder mágico de la gratitud hacia cualquier circunstancia negativa, se crea una nueva circunstancia, que elimina la anterior. Eso significa que cuando logras sentir más gratitud por el dinero que por la falta del mismo, se crea una nueva circunstancia, que elimina la falta de dinero y la sustituye mágicamente con más dinero. Todos los sentimientos negativos respecto al dinero lo alejan de ti y reducen la cantidad de dinero que tienes en tu vida, y cada vez que te sientes mal respecto al dinero lo reduces un poco más. Si tienes sentimientos como envidia, decepción, preocupación o miedo respecto al dinero, no puedes recibir más. La ley de la atracción dice que lo semejante atrae a lo semejante, por lo tanto, si estás decepcionado porque no tienes suficiente dinero, recibirás más circunstancias decepcionantes de no tener suficiente dinero. Si estás preocupado por el dinero, recibirás más situaciones inquietantes respecto al dinero. Si tienes miedo por el estado de tu dinero, recibirás más situaciones que seguirán alimentando tu miedo por el dinero. Por difícil que te resulte, has de ignorar tu situación actual y cualquier falta de dinero que puedas estar experimentando actualmente, y la gratitud es el medio que te garantiza que puedas hacerlo. No puedes estar agradecido y decepcionado por el dinero al mismo tiempo. No puedes tener pensamientos de gratitud por el dinero y pensamientos de preocupación por el dinero al mismo tiempo. Ni estar agradecido por el dinero y sentir miedo por el dinero al mismo tiempo. Cuando estás agradecido por el dinero, no sólo detienes los pensamientos y sentimientos negativos que alejan de ti el dinero, ¡sino que estás haciendo lo que te aportará más dinero! Ya has practicado la gratitud por el dinero que has recibido y que continúas recibiendo. Por lo tanto, antes de que uses el poder mágico de la gratitud para conseguir el dinero que quieres, has de comprender las distintas formas y vías en que el dinero o la riqueza pueden llegar a tu vida. Porque si no estás agradecido cada vez que aumenta tu riqueza o dinero, interrumpirás el flujo de la abundancia hacia ti. El dinero puede llegar a ti a través de un cheque inesperado, un aumento de sueldo, un premio de la lotería, una devolución de impuestos o un regalo de dinero por parte de otra persona con el que no contabas. Tu dinero también se incrementa cuando alguien te invita espontáneamente a un café, a una comida o a una cena, cuando vas a comprar un artículo y descubres que tiene descuento, cuando hay una oferta de devolución del dinero al hacer una compra, o cuando alguien te hace un regalo de algo que tenías que comprar. ¡El resultado final de cada una de estas circunstancias es que tienes más dinero! Así que cada vez que se produce una situación, pregúntate: ¿implica esta circunstancia que tengo más dinero? Porque si es así, ¡has de estar muy agradecido por el dinero que estás recibiendo a través de esa circunstancia! Si le dices a un amigo que vas a comprar algo y ese amigo te ofrece dejártelo o dártelo porque no lo usa, o si estás pensando en hacer un viaje y te enteras de una oferta que acabas aprovechando, o si el banco baja el tipo de interés, o si un proveedor te ofrece unas condiciones más interesantes, o si tu dinero aumentó mágicamente mediante el ahorro. ¿Te haces una idea del sinfín de situaciones por las que puedes recibir más dinero? Es muy probable que hayas experimentado algunas de estás circunstancias en el pasado, y tanto si en aquellos momentos fuiste consciente de ello como si no, sucedieron porque tú las atrajiste. Pero cuando la gratitud es tu forma de vida, ¡siempre atraes situaciones mágicas! Muchas personas lo llaman buena suerte, pero no tiene nada que ver con la suerte; es la ley Universal. Cualquier circunstancia que te conduzca a tener más dinero o a recibir algo que cuesta dinero es fruto de tu gratitud. Sentirás una gran felicidad al saber que lo hiciste, y la suma de la felicidad y la gratitud te aportará una verdadera fuerza magnética que seguirá atrayendo cada vez más abundancia. Cuando llegué a Estados Unidos hace varios años, lo hice con dos maletas. Trabajaba con mi ordenador portátil en mi falda en un austero apartamento. No tenía coche, e iba a casi todas partes a pie. Pero daba gracias por todo. Daba gracias por estar en Estados Unidos, daba gracias por el trabajo que hacía, daba gracias por mi austero apartamento con sus cuatro platos, cuatro cuchillos, cuatro tenedores y cuatro cucharas. Daba gracias por poder ir a pie a casi todas partes, y daba gracias por la parada de taxis que había justo al otro lado de la calle. Entonces, sucedió algo increíble: una persona que conocía decidió obsequiarme con un conductor y un coche durante unos meses. Aparte de mi ordenador, me las arreglaba con las cosas más básicas para sobrevivir, y ¡de pronto me encontré con un chofer y un coche para mí! Lo agradecí de manera que se me dio más. Y así es justamente cómo sucede la magia con la gratitud. El ejercicio mágico de hoy para el dinero que quieres recibir ha aportado resultados asombrosos a muchas personas. Al final de este ejercicio encontrarás un Cheque Mágico en blanco del Banco de Gratitud del Universo y te lo extenderás a ti mismo. Rellena la cantidad de dinero que deseas recibir, tu nombre y la fecha de hoy. Elige una cantidad de dinero específica para conseguir algo que realmente deseas, porque puedes sentir más gratitud por el dinero cuando sabes en qué te lo vas a gastar. El dinero es un medio para conseguir lo que deseas, pero no es la meta, de modo que si sólo piensas en el dinero per se no podrás sentir tanta gratitud. Cuando te imaginas consiguiendo las cosas que realmente deseas, o haciendo cosas que realmente quieres hacer, sientes más gratitud que si sólo estás agradecido por el dinero.
Puedes fotocopiar o escanear el Cheque Mágico del libro. También puedes conseguir muchos Cheques Mágicos en blanco en: http://www.thesecret.tv/magiccheck. Si quieres puedes empezar por una cantidad más pequeña en tu primer Cheque Mágico, y tras recibir esa pequeña cantidad, puedes seguir aumentando las cantidades en tus siguientes cheques. La ventaja de empezar por una cantidad más pequeña es que cuando la recibas mágicamente sabrás que has sido tú quien lo ha hecho, se te confirmará que la magia de la gratitud ha funcionado, y la gratitud y la dicha que sientes harán que te resulte creíble recibir sumas superiores. Cuando hayas rellenado los detalles del Cheque Mágico, ten el cheque en tus manos y piensa en la cosa específica para la que deseas el dinero. Crea una imagen mental y visualízate utilizando el dinero para conseguir lo que deseas, y pon en ello tanto entusiasmo y gratitud como te sea posible. Quizá quieres dinero para comprarte un par de zapatos nuevos, un ordenador o una cama nueva, así que imagínate comprando lo que deseas en una tienda. Si lo vas a comprar a través de Internet, imagínate recibiendo el pedido, y siente entusiasmo y gratitud. Puede que quieras el dinero para hacer un largo viaje al extranjero, o para los estudios superiores de tu hijo, imagínate comprando un billete de avión o abriendo una libreta de ahorros para los gastos de la universidad. ¡Y siente tanta felicidad y agradecimiento como si realmente lo hubieras recibido! Cuando hayas completado estos pasos, lleva contigo el Cheque Mágico durante el día de hoy, o ponlo en un lugar donde puedas verlo con frecuencia. Ten el Cheque Mágico en la mano al menos dos veces más en el día de hoy, imagínate utilizando el dinero para conseguir lo que deseas, y siente tanto agradecimiento y entusiasmo como te sea posible, como si realmente lo estuvieras haciendo. Si quieres, puedes hacerlo más veces al día. Al igual que con cualquier otro ejercicio mágico, nunca es demasiado. Al final del día, bien puedes guardar el Cheque Mágico donde lo tenías, o colocarlo en otro lugar destacado donde puedas verlo a diario. Puedes ponerlo en el espejo del cuarto de baño, en la nevera, debajo de la Piedra Mágica, en tu coche o en tu monedero, o como fondo de escritorio en tu ordenador. Cada vez que veas tu Cheque Mágico siente como si ya hubieras recibido el dinero, da gracias porque ahora puedes tener o hacer lo que deseas. Cuando recibas el dinero de tu Cheque Mágico, o si recibes de alguna otra forma mágica el artículo que querías comprar con el dinero, cambia el monto del cheque por una nueva cantidad para comprar algo que realmente deseas, y practica el ejercicio de El Cheque Mágico todo el tiempo que desees.
EJERCICIO MÁGICO NÚMERO 17
El Cheque Mágico
1. Enumera Tus Bendiciones. Haz una lista de diez bendiciones. Escribe por qué estás agradecido. Relee tu lista, y al final de cada bendición di gracias, gracias, gracias, y siente la gratitud por esa bendición con la máxima intensidad posible.
2. Rellena tu Cheque Mágico con la cantidad de dinero que deseas recibir, tu nombre y la fecha de hoy.
3. Ten tu Cheque Mágico en las manos e imagina que compras esa cosa específica para lo que quieres el dinero. Siente tanta felicidad y agradecimiento como te sea posible por haberlo recibido.
4. Hoy, lleva encima el Cheque Mágico o ponlo en un sitio donde puedas verlo a menudo. Al menos dos veces más, toma el cheque en tus manos e imagínate utilizando el dinero para lo que deseas, y siente tanta felicidad y agradecimiento como si lo estuvieras haciendo realmente.
5. Hoy, al final del día deposita tu Cheque Mágico en un lugar destacado donde puedas verlo a diario. Cuando hayas recibido el dinero de tu cheque, o el objeto en lo que te lo querías gastar, cambia el monto del cheque por otra cantidad para conseguir otra cosa que desees, y repite los pasos del 2 al 4.
6. Hoy antes de irte a dormir, toma tu Piedra Mágica en la mano, y di la palabra mágica, gracias, por lo mejor que te ha pasado durante el día.
cheque

Día 16

MAGIA Y MILAGROS EN LA SALUD

“Los milagros no son contra natura, sólo son contrarios a lo que conocemos de la naturaleza.”
SAN AGUSTÍN (354–430) TEÓLOGO Y OBISPO CATÓLICO

Siempre deberíamos sentirnos sanos, llenos de energía y felicidad, porque así es cómo nos sentimos cuando gozamos de nuestro derecho de nacimiento de la salud total. No obstante, la realidad, es que mucha gente no se siente así muy a menudo, si es que alguna vez se siente así. Muchas personas se enfrentan a enfermedades, a problemas con el funcionamiento de su cuerpo, o padecen brotes de depresión y otros problemas de salud mental, estados que distan de corresponder a una salud total. La gratitud es una de las formas más rápidas que conozco de empezar a experimentar mágicamente el estado de salud total que se supone que merece nuestro cuerpo y nuestra mente. Todos los milagros de curación que vemos son simplemente el resultado de la restauración instantánea de la salud total en el cuerpo humano, que antes estaba por debajo del estado de salud total y perfecta. Si no crees que la gratitud obre milagros en tu salud y en tu cuerpo, lee algunas de las miles de historias de milagros que encontrarás en la página web The Secret: http://www.thesecret.tv/stories. El poder mágico de la gratitud aumenta el flujo natural de salud en la mente y en el cuerpo, y puede ayudar al cuerpo a curarse más deprisa, tal como lo han demostrado infinidad de estudios. El poder mágico de la gratitud también actúa conjuntamente con un buen cuidado corporal, nutricional y la asistencia médica que hayas elegido. Cuando padeces alguna enfermedad o molestia en tu cuerpo, es normal que tengas sentimientos negativos al respecto, como preocupación, frustración o miedo. Pero esos sentimientos sobre la enfermedad no restaurarán tu salud. De hecho, tienen el efecto opuesto: deterioran aún más tu salud. Para mejorar tu salud has de sustituir los sentimientos negativos por sentimientos positivos, y la gratitud es la forma más sencilla de hacerlo. Muchas personas son muy críticas y están insatisfechas con su aspecto físico. Por desgracia esos pensamientos y sentimientos también reducen el flujo mágico de la salud. Cuando hay algo que no te gusta en tu cuerpo, no estás siendo agradecido con él. Piénsalo. Por la ley de la atracción, las quejas sobre tu cuerpo atraen más problemas para que puedas quejarte, por lo que al quejarte sobre tu cuerpo o aspecto arriesgas tu propia salud. “A quienquiera que no tenga gratitud (por su salud y por su cuerpo), incluso lo que tenga, le será arrebatado.” “A quienquiera que tenga gratitud (por su salud y por su cuerpo) se le dará más, y tendrá en abundancia (salud para su cuerpo).” Puede que ahora estés enfermo, que no te encuentres bien, o que incluso sufras grandes dolores, pero si estás leyendo estas palabras continuarás recibiendo el don de la salud. Cuando estamos enfermos o tenemos algún dolor puede resultar muy difícil albergar sentimientos de gratitud, pero hasta la menor muestra de gratitud ayuda a aumentar el flujo mágico de salud hacia el cuerpo. El ejercicio de hoy, Magia y Milagros en la Salud está diseñado para incrementar espectacularmente tu salud y felicidad. Vamos a adoptar un enfoque triple para acelerar los resultados.

Paso 1: La Salud que Has Recibido (pasado)
Piensa en la buena salud que recibiste en tu infancia, adolescencia y de adulto. Piensa en todas las veces que te has sentido lleno de energía y que eras feliz. Recuerda tres momentos distintos en los que te sintieras en la cima del mundo, di la palabra mágica, gracias, y siente verdadera gratitud por esos momentos. Si te detienes a pensar en los grandes momentos de tu vida, podrás recordar muy fácilmente tres momentos distintos.

Paso 2: La Salud que Sigues Recibiendo (presente)
Piensa en la salud que sigues recibiendo hoy, y da gracias por todos los órganos, sistemas y sentidos físicos que ahora están trabajando bien en tu cuerpo. Piensa en tus brazos, piernas, manos, ojos, orejas, hígado, riñones, cerebro o corazón. Elige cinco funciones corporales que estén bien, y di mentalmente la palabra mágica, gracias, por cada una de ellas.

Paso 3: La Salud que Quieres Recibir (futuro)
Vas a elegir una cosa que quieras mejorar en tu cuerpo para el ejercicio mágico de hoy, pero para ello usarás el poder mágico de la gratitud de un modo muy especial. Piensa en el estado ideal de lo que deseas mejorar. Cuando des gracias por el estado ideal de lo que hayas elegido, habrás puesto en marcha la recepción de ese estado ideal. Con mucha frecuencia cuando a una persona le diagnostican alguna enfermedad o dolencia, no sólo habla mucho de la misma, sino que investiga sobre la enfermedad, recopila información sobre los peores síntomas y los temibles resultados. Es decir, le concede toda su atención a la enfermedad. Sin embargo, la ley de la atracción dice que no puedes hacer desaparecer un problema concentrándote en él, porque concentrándote en el problema sólo conseguirás que empeore. Por el contrario, hemos de hacer justo lo opuesto, y concentrarnos en el estado ideal para esa zona de nuestro cuerpo que no está bien, y entregarle nuestros pensamientos y sentimientos. La gratitud por el estado ideal de cualquier parte de nuestro cuerpo utiliza poderosamente nuestros pensamientos y sentimientos para que podamos atraerlo a nosotros —¡de una sola vez! Dedica un minuto a visualizar una escena en la que te encuentres en el estado de salud ideal que deseas para tu cuerpo. Y mientras visualizas tu cuerpo mentalmente de la forma que desearías que fuera, da gracias por ello como si ya lo hubieras recibido. Por lo tanto, si quieres restaurar mágicamente la salud de tus riñones, da gracias por unos riñones fuertes y sanos que filtran y eliminan todos los productos de desecho de tu cuerpo. Si deseas restaurar mágicamente la salud de tu sangre, da gracias por una sangre pura y sana que transporta oxígeno y todos los nutrientes a todas las partes de tu cuerpo. Si quieres restaurar mágicamente la salud de tu corazón, da gracias por un corazón fuerte y sano que mantiene el bienestar de todos los órganos de tu cuerpo. Si deseas mejorar mágicamente tu vista, da gracias por una visión excelente. Si deseas mejorar tu oído, da gracias por un oído perfecto. Si lo que deseas es tener más flexibilidad, da gracias por un cuerpo ágil y flexible. Si quieres modificar tu peso, piensa primero en tu peso ideal, luego imagínate en ese peso ideal y da gracias por él como si ya lo hubieras recibido ahora. Sea lo que sea lo que desees mejorar, primero imagínate en el estado ideal, y luego da gracias por el estado ideal como si ya lo hubieras recibido ahora mismo.
“Las fuerzas naturales que se encuentran dentro de nosotros son las que realmente curan nuestras enfermedades.”

HIPÓCRATES (CIRCA 460 – CIRCA 370 A.C.) PADRE DE LA MEDICINA OCCIDENTAL

Puedes realizar el ejercicio de Magia y Milagros en la Salud cada día si lo necesitas, y puedes hacerlo varias veces al día si realmente quieres acelerar la restauración mágica de tu salud, o mejorar tu aspecto corporal. Pero es esencial que cada vez que tengas un pensamiento o sentimiento negativo sobre tu estado de salud actual o de tu cuerpo, lo sustituyas inmediatamente por una visualización en la que te veas en el estado de salud ideal que deseas y sintiendo verdadero agradecimiento, como si ya lo hubieras recibido. La forma más eficaz de garantizar la salud, además de cuidarse bien físicamente, es seguir sintiendo agradecimiento por tu salud.
EJERCICIO MÁGICO NÚMERO 16
Magia y Milagros en la Salud
1. Enumera Tus Bendiciones. Haz una lista de diez bendiciones. Escribe por qué estás agradecido. Relee tu lista, y al final de cada bendición di gracias, gracias, gracias, y siente la gratitud por esa bendición con la máxima intensidad posible.
2. Recuerda tres ocasiones distintas en tu vida en que te sintieras de maravilla y agradece sinceramente esos momentos.
3. Piensa en cinco funciones corporales que estén bien, y agradece cada una de ellas. 4. Elige una cosa de tu cuerpo o de tu salud que desees mejorar, y dedica un minuto a visualizarte en el estado de salud o corporal ideal. Luego da gracias por ese estado ideal.
5. Hoy antes de irte a dormir, toma tu Piedra Mágica en la mano, y di la palabra mágica, gracias, por lo mejor que te ha pasado durante el día.

Día 15

SANA MÁGICAMENTE TUS RELACIONES

Si tienes una relación difícil o si ya se ha roto, si tienes el corazón destrozado, guardas algún resentimiento o culpabilizas a otra persona de algo, puedes cambiarlo a través de la gratitud. La gratitud mejorará mágicamente cualquier relación difícil, tanto si se trata de tu esposo o esposa, como de tu hermano o hermana, hijo o hija, socio, jefe, cliente, compañero de trabajo, suegro o suegra, padre o madre, o amigo o vecino. Cuando nos encontramos ante una relación difícil o una situación que supone un reto en una relación, la mayoría de las veces, no sentimos el menor agradecimiento por la otra persona. Por el contrario, nos enfrascamos en culpar al otro de nuestros problemas en común, y eso significa que no sentimos ni la más mínima gratitud. Culpar a alguien nunca mejorará una relación, ni jamás mejorará tu vida. De hecho, cuanto más culpabilizas, más empeora la relación, y más empeora tu vida. Tanto si se trata de una relación actual como de una relación del pasado, si albergas malos sentimientos hacia la otra persona, practicar la gratitud eliminará esos sentimientos. ¿Por qué deberías desear eliminar tus malos sentimientos respecto a otra persona?
“Aferrarse a la ira es como agarrar una brasa con la intención de lanzársela a otra persona;

eres tú quien se quema.” GAUTAMA BUDA (CIRCA 563 A.C. – 483 A.C.) FUNDADOR DEL BUDISMO

Los malos sentimientos respecto a otra persona queman tu vida, ¡pero la gratitud los elimina! Por ejemplo, si tu ex pareja se relaciona contigo a través de tus hijos, y la relación no es buena, mira los rostros de tus hijos y reconoce que no estarían vivos si no fuera por tu ex pareja. La vida de tus hijos es uno de los regalos más valiosos que posees. Mira a tus hijos y ¡dale las gracias a tu ex pareja por su vida todos los días! Además de aportar paz y armonía a la relación, a través de tu ejemplo estarás enseñando a tus hijos el mejor instrumento que pueden utilizar en su vida: la gratitud. O, si tienes el corazón roto o estás sufriendo por el final de una relación, puedes utilizar el poder mágico de la gratitud para transformar tu sufrimiento. La gratitud transforma de manera mágica el sufrimiento emocional en sanación y felicidad con mayor rapidez que ninguna otra cosa, y la historia de mis padres es un perfecto ejemplo. Mi madre y mi padre se enamoraron el uno del otro a primera vista. Desde que se conocieron sintieron un mutuo agradecimiento por estar juntos, y disfrutaron del matrimonio más bello que he visto jamás. Cuando mi padre murió, mi madre, como es natural sufrió una inmensa pena. Tras meses de
sufrimiento, empezó a utilizar el poder mágico de la gratitud, y a pesar de su inmensa tristeza y dolor, buscó razones por las que estar agradecida. Empezó por el pasado y recordó todos los maravillosos momentos que había recibido durante las décadas que estuvo con mi padre. Luego, dio el siguiente gran paso, y buscó motivos para dar gracias en el futuro. Y uno a uno, los encontró. Descubrió o recordó cosas que siempre había querido hacer, pero que no había tenido tiempo de hacerlas cuando mi padre vivía. Y con este valeroso paso de gratitud, las oportunidades para hacer realidad sus sueños empezaron a aparecer como por arte de magia, y su vida volvió a estar rebosante de felicidad. El poder mágico de la gratitud concedió a mi madre una nueva vida. Para el ejercicio mágico de hoy vas a buscar una brasa que todavía esté ardiendo en tu vida, ¡y literalmente, la transformarás en oro mediante la gratitud! Elije una relación difícil, problemática o rota que desees mejorar. Tanto da que se trate de una persona que esté actualmente en tu vida, como que se trate de una relación pasada y que esa persona ya no forme parte de tu vida. Siéntate y escribe la lista de las diez razones por las que estás agradecida a esa persona que has elegido. Recuerda la historia de la relación, y enumera las cosas buenas de esa persona o las cosas buenas que recibiste de esa relación. La forma más sencilla de hacerlo es pensar en cómo eran las cosas antes de que la relación se deteriorara o terminara. Si la relación nunca fue buena, entonces piensa detenidamente en alguna buena cualidad de la persona, porque seguro que las tiene. En este ejercicio mágico no importa quién tiene razón y quién no. No importa lo que creas que te ha hecho alguien, no importa lo que te dijo o no hizo, tú puedes sanar mágicamente la relación, y para ello no necesitas a la otra persona. En todas las relaciones hay oro, incluso en las difíciles, y para aportar riqueza a todas tus relaciones y a tu vida, has de encontrar ese oro. Cada vez que cavas y descubres una pepita de oro, apúntalo, dirígete a la persona por su nombre, y di tu frase en señal de gratitud:       Nombre       , te estoy agradecido por        ¿qué?       .
1. Paul, te estoy agradecida por el tiempo que estuvimos juntos. Aunque nuestro matrimonio ya haya terminado, he aprendido mucho, ahora soy mucho más sabia, y lo que he aprendido de nuestra relación lo uso en muchas de mis relaciones actuales.
2. Paul, te estoy agradecida por todo lo que hiciste para intentar que nuestro matrimonio funcionara, porque diez años de matrimonio significa que lo intentaste.
3. Paul, te estoy agradecida por nuestros hijos. La felicidad que recibo de ellos todos los días no habría sido posible sin ti.
4. Paul, te estoy agradecida por lo duro que has trabajado y las horas que has invertido para mantener a nuestra familia, mientras yo estaba en casa cuidando de nuestros hijos. Tenernos a todos bajo tu cargo ha sido una gran responsabilidad, gracias.
5. Paul, te estoy agradecida por los maravillosos momentos que he tenido con nuestros hijos mientras crecían. He podido verles decir las primeras palabras y dar los primeros pasos, y sé que tú no tuviste esa oportunidad.
6. Paul, te estoy agradecida por el apoyo que recibí de ti cuando atravesé una etapa de sufrimiento y de pérdida.
7. Paul, te estoy agradecida por los momentos en que he estado enferma e hiciste todo lo que pudiste para cuidar de mí y de nuestros hijos.
8. Paul, te estoy agradecida por los maravillosos momentos que hemos pasado juntos, que fueron muchos.
9. Paul, te estoy agradecida por que desees seguir siendo un padre para nuestros hijos.
10. Paul, te estoy agradecida por tu apoyo y por el tiempo que desees dedicar a nuestros hijos. Sé que para ti son tan importantes como lo son para mí.
Cuando hayas terminado tu lista de las diez cosas que agradeces, deberías sentirte mucho mejor respecto a la persona y la relación. La meta que deseas alcanzar es no tener más malos sentimientos hacia esa persona, porque es tu vida la que se resiente con esos sentimientos. Cada relación es diferente, y si lo consideras necesario, puedes repetir este ejercicio mágico durante varios días hasta que ya no tengas malos sentimientos hacia esa persona. Si estás utilizando el poder mágico de la gratitud para mejorar una relación actual, verás que la relación empieza a cambiar milagrosamente ante tus propios ojos. Basta con una persona para cambiar mágicamente una relación a través de la gratitud, pero es la persona que usa la gratitud la que recibe los beneficios en toda su vida. Si eliges una relación del pasado, donde ya no estás en contacto con la persona, sentirás que te llenas de paz y felicidad, y al mismo tiempo verás que también mejoran otras relaciones actuales en tu vida. En el futuro, si una relación se vuelve difícil, recuerda usar este ejercicio mágico inmediatamente. Detendrás las dificultades antes de que éstas se hagan mayores, ¡y aumentarás la magia en la relación!
EJERCICIO MÁGICO NÚMERO 15
Sana Mágicamente Tus Relaciones
1. Enumera Tus Bendiciones. Haz una lista de diez bendiciones. Escribe por qué estás agradecido. Relee tu lista, y al final de cada bendición di gracias, gracias, gracias, y siente la gratitud por esa bendición con la máxima intensidad posible.
2. Elige una relación difícil, problemática o rota que desees mejorar. 3. Siéntate y escribe una lista de diez razones por las que estés agradecido a esa persona. Escríbela como sigue:       Nombre       , te estoy agradecido por        ¿qué?       .
4. Hoy antes de irte a dormir, toma tu Piedra Mágica en la mano, y di la palabra mágica, gracias, por lo mejor que te ha pasado durante el día.

Día 14

QUE TENGAS UN DÍA MÁGICO

“Las intenciones condensadas en las palabras encierran un poder mágico.”
DEEPAK CHOPRA (N. 1946) MEDICO Y ESCRITOR

Para ver y experimentar el día más mágico de tu vida, ¡puedes dar las gracias por todo tu día antes de vivirlo! Para Que Tengas un Día Mágico, simplemente piensa en tus planes para el día y di la palabra mágica, gracias, para la buena resolución de cada uno, antes de haberlo vivido. Es lo más sencillo, sólo requiere unos minutos, pero puede marcar una gran la diferencia en tu día. Dar las gracias de antemano por tu día creará un día mágico a través de la ley de la atracción; cuando das gracias para tener buenas experiencias en tu día, ¡has de recibir buenas experiencias! Si no crees que tienes el poder de influir tanto en lo que te sucede durante el día, piensa en algún día en que te hayas levantado con mal pie o de mal humor. Te adentraste en tu día y todo te fue de mal en peor, hasta que al final de la jornada acabaste exclamando que habías tenido un día terrible, como si ese mal día hubiera sido así por casualidad. Bueno, la única razón por la que tuviste un mal día fue porque te llevaste tu mal humor de la mañana a todas partes, y tu mal humor fue la causa de que todo te saliera mal. Levantarte de mal humor tampoco sucede por casualidad, porque significa que te fuiste a dormir con pensamientos negativos sobre algo, aunque no fueras consciente de ello. Ésa es la razón por la que haces el ejercicio de la Piedra Mágica cada noche para garantizar que te vas a dormir con buenos pensamientos. El ejercicio de la Piedra Mágica por la noche junto con Enumera tus Bendiciones cada mañana afianzan tu buen estado de ánimo por la noche y por la mañana, y te garantizan que te sientas bien antes de empezar el día. Para Tener un Día Mágico has de sentirte bien. No sé de ninguna otra cosa que no sea la gratitud que te garantice un buen estado de ánimo casi al instante. Sean cuales sean tus planes para el día de hoy, tanto si es viajar, una reunión, un proyecto de trabajo, una comida, hacer ejercicio, llevar ropa a la tintorería, practicar un deporte, ir al teatro, encontrarte con un amigo o amiga, hacer yoga, limpiar tu casa, ir a la escuela o hacer la compra, haz que hoy sea un día mágico diciendo la palabra mágica, gracias, para que cada plan salga bien… ¡antes de vivirlo! Si eres de esas personas que escriben listas todos los días de las cosas que han de hacer, puedes revisar tu lista diaria y dar gracias por cada una de las que te han salido bien. Tanto si haces el ejercicio mentalmente como si lo haces por escrito, lo más importante es que sientas que el resultado de cada plan o actividad ha sido el mejor que podía haber sido. Cuando utilizas la gratitud por adelantado para Tener un Día Mágico, ella elimina los problemas o dificultades inesperados antes de que sucedan. Cuanto más realices este ejercicio mágico, mejor te irá cada día, y todo empezará a irte bien en la vida, desde las cosas más pequeñas hasta las importantes. Los días agitados se normalizan, y en vez de que te sucedan cosas frustrantes o preocupantes, tus días empezarán a fluir mágicamente, y mágicamente las cosas empezarán a ir como tú quieres, con menos esfuerzo, sin preocupación, sin estrés y con mucha más felicidad. Cuando empecé a utilizar la gratitud para Tener un Día Mágico, elegí dar gracias por adelantado por todo lo que me iba a suceder durante la jornada que no fuera muy de mi agrado. Una de esas cosas era ir al supermercado. Al inicio del día dije las palabras mágicas: «Gracias por una visita fácil y alegre al supermercado». No me cabía en la cabeza cómo ir al supermercado podía ser fácil y alegre, pero sentí toda la gratitud que me fue posible por ese resultado. El resultado del poder mágico de la gratitud fue que encontré sitio para aparcar justo delante de la puerta. Luego me encontré con dos amigas. Una de ellas hacía mucho tiempo que no la veía y quedamos para ir a comer juntas después de comprar. La segunda amiga que encontré me habló de un producto de limpieza del hogar barato y muy eficaz que era algo que andaba buscando hacía tiempo. Mientras hacía la compra, cada vez que miraba a un sitio, lo que necesitaba se encontraba mágicamente ante mis ojos; todo estaba en los estantes; todos los artículos que necesitaba estaban de oferta y cuando estaba llegando a la caja después de haber hecho mi compra en un tiempo récord, abrieron una nueva caja y la cajera me hizo un gesto para que pasara por allí. Cuando la cajera estaba pasando mis compras por el lector, de pronto me preguntó: «¿Necesita pilas?» ¡Era justamente lo que me había olvidado de comprar! Mi visita al supermercado fue mucho más que fácil y alegre: ¡fue total y absolutamente mágica! Unos minutos de gratitud por la mañana son suficientes para Tener un Día Mágico, dando las gracias por adelantado por los acontecimientos que tienes por delante. Pero este ejercicio cambiará el curso de todo lo que te sucede en el día. Para Tener un Día Mágico, cuando te despiertas por la mañana, antes de salir de la cama, o mientras te estás duchando o vistiendo, piensa en tus planes para el día y da gracias por la perfecta realización de cada uno de ellos. Tienes que hacer esta ejercicio mágico al comienzo del día y en una sesión. Revisa mentalmente tus planes para la mañana, la tarde y la noche, hasta la hora de irte a la cama. Para cada plan o acontecimiento di la palabra mágica e imagina que dices gracias al final del día, y que estás inmensamente agradecido porque todo ha ido de maravilla. Para ayudarte a potenciar el agradecimiento puedes explayarte tantas veces como quieras: «Gracias por la reunión que ha tenido un éxito increíble». «Gracias por el asombroso resultado que ha tenido la llamada telefónica». «Gracias por haber pasado uno de mis mejores días en el trabajo». «Gracias por el partido sensacional». «Gracias por el día de limpieza que ha sido
divertido y sin esfuerzo». «Gracias por la noche tan estupenda que he pasado al salir con mis amigos». «Gracias por el relajante día de viaje». «Gracias por la increíble energía que he obtenido de mi sesión de ejercicio». «Gracias por la mejor reunión familiar que hemos tenido hasta ahora». Este ejercicio mágico es más poderoso si puedes decir la palabra mágica, gracias, en voz alta para cada experiencia, pero si la situación no te lo permite también puedes hacerlo mentalmente. Cuando hayas terminado de usar el poder mágico de la gratitud para cada tarea y acontecimiento de tu vida, termina el ejercicio diciendo, «¡Y gracias por las buenas noticias que voy a recibir hoy!» Cada mañana sin excepción, cuando termino de utilizar mi gratitud para Tener un Día Mágico, doy gracias por las buenas noticias que voy a recibir ese día. Nunca había recibido tantas buenas noticias en toda mi vida. Una semana tras otra, día tras día, ¡llegan buenas noticias! Cada vez que recibo otra gran noticia estoy especialmente agradecida y entusiasmada porque he usado el poder mágico de la gratitud para atraerla, y entonces siguen llegando más buenas noticias. Si quieres recibir más buenas noticias que nunca, sigue mis pasos.
EJERCICIO MÁGICO NÚMERO 14
Que Tengas un Día Mágico
1. Enumera Tus Bendiciones. Haz una lista de diez bendiciones. Escribe por qué estás agradecido. Relee tu lista, y al final de cada bendición di gracias, gracias, gracias, y siente la gratitud por esa bendición con la máxima intensidad posible.
2. Por la mañana, revisa mentalmente tus planes para el día y la noche, hasta la hora de irte a la cama. Con cada plan o acontecimiento, di la palabra mágica, gracias, porque ha ido bien. Imagina que dices gracias al final del día, y que estás inmensamente agradecido porque ha salido a la perfección.
3. Cuando hayas terminado de dar las gracias por todos los planes que te han salido maravillosamente bien en el día de hoy, termina el ejercicio mágico diciendo: ¡Y gracias por las buenas noticias que voy a recibir hoy!
4. Hoy antes de irte a dormir, toma tu Piedra Mágica en la mano, y di la palabra mágica, gracias, por lo mejor que te ha pasado durante el día.

Día 13

HAZ REALIDAD TODOS TUS DESEOS

“La imaginación es la verdadera alfombra mágica.”
NORMAN VINCENT PEALE (1898–1993) ESCRITOR

Si has hecho día a día los ejercicios mágicos, ya habrás construido una increíble base practicando la gratitud por todo lo que has recibido y seguirás recibiendo en tu vida. Pero hoy es un día emocionante ¡porque vas a empezar a usar el poder mágico de la gratitud para hacer realidad tus sueños y deseos! A lo largo de los siglos cientos de culturas nativas han dado gracias por lo que desean antes de recibirlo, creando elaboradas ceremonias para invertir tanta energía como les fuera posible en su acto de agradecimiento. Los egipcios han celebrado la inundación del río Nilo desde la antigüedad para asegurarse la continuidad del flujo de agua del río, los indios americanos y los aborígenes australianos realizan danzas de la lluvia, muchas tribus africanas practican ceremonias por sus alimentos antes de salir a cazar, y en todas las culturas y religiones la verdadera naturaleza de la oración es dar gracias antes de recibir lo que se desea. La ley de la atracción dice que lo semejante atrae a lo semejante, lo que significa que en tu mente has de formar un retrato, o una imagen de lo que deseas. Luego, para volver a atraer tu deseo, has de sentirlo como si ya lo tuvieras, de modo que lo que sientes también se ha de parecer a lo que sentirás cuando tengas lo que deseas. La forma más sencilla de conseguirlo es dar las gracias por lo que quieres – antes de recibirlo. Si nunca se te había ocurrido antes utilizar la gratitud para recibir lo que quieres, ahora has descubierto otro de sus poderes mágicos. Las propias palabras de las Sagradas Escrituras prometen exactamente eso: “A quienquiera que tenga gratitud (ahora) se le dará más (en el futuro), y tendrá en abundancia.” La gratitud es algo que has de tener antes de poder recibir, no es algo que simplemente se hace después de que te ha pasado algo bueno. La mayoría de las personas están agradecidas cuando han recibido algo bueno, pero para hacer que todos tus deseos se hagan realidad y cambiar toda tu vida llenándola de riquezas en todas las áreas, has de estar agradecido antes y después. A través del acto de estar sinceramente agradecido por haber recibido tu deseo de antemano, inmediatamente creas una imagen mental de que ya lo tienes, te sientes como si ya lo tuvieras, y así, estás cumpliendo tu parte. Si sigues manteniendo esa imagen y sentimiento, recibirás mágicamente tu deseo. No sabrás cómo lo recibirás, ni tampoco es cosa tuya saberlo. No intentas averiguar cómo va a mantenerte en el suelo la ley de la gravedad cuando sales a pasear, ¿verdad? Tienes la confianza y el conocimiento de que cuando sales a dar un paseo la ley de la gravedad te mantendrá firmemente en el suelo. Asimismo, has de tener la confianza y el conocimiento de que cuando estás agradecido por lo que deseas, lo que deseas vendrá a ti mágicamente, porque es la ley del Universo.

¿Qué Es lo que Más Deseas Ahora Mismo?
Al inicio de este libro te he pedido que aclararas lo que deseas en todos los ámbitos de tu vida. (Si no lo has hecho antes, ahora es el momento de hacerlo.) Repasa las listas que has creado y elige tus diez deseos principales para este ejercicio mágico. Puedes seleccionar diez deseos de diferentes ámbitos de tu vida, como dinero, salud, hogar y relaciones, o puede que quieras elegir diez deseos de un mismo ámbito que realmente deseas cambiar, como el laboral o el del éxito. Sé muy claro y específico sobre lo que más deseas, para que puedas ver los cambios que tendrán lugar mágicamente a raíz de este ejercicio. Imagina que estás haciendo un pedido mágico al Universo, consistente en tus diez deseos principales, porque en realidad, al usar la ley de la atracción, eso es justamente lo que estás haciendo. Siéntate delante de tu ordenador o bien toma un bolígrafo y tu diario, y haz una lista separada de tus diez deseos principales de la siguiente forma, como si ya los hubieras recibido:

Gracias, gracias, gracias por                  , y rellena el espacio en blanco con tu deseo como si ya lo hubieras recibido. Por ejemplo: Gracias, gracias, gracias por las notas tan altas que he sacado en mis exámenes, ¡que me han servido para ir a la universidad que quería! Gracias, gracias, gracias por la gran noticia de que ¡estoy esperando un bebé! Gracias, gracias, gracias por la casa de nuestros sueños, ¡que tiene todo lo que deseábamos hasta el último detalle! Gracias, gracias, gracias por la increíble conversación telefónica con mi padre ¡que ha mejorado nuestra relación! Gracias, gracias, gracias por los resultados de las pruebas médicas ¡que indican que ya no tengo nada y vuelvo a estar sana! Gracias, gracias, gracias por el dinero inesperado que he recibido, ¡que es la cantidad exacta que necesitaba para hacer mi viaje a Europa! Gracias, gracias, gracias ¡por duplicar nuestras cifras de ventas este mes! Gracias, gracias, gracias ¡por las ideas que nos hicieron captar a nuestro mejor cliente hasta ahora! Gracias, gracias, gracias ¡por que he encontrado a mi pareja perfecta!
Gracias, gracias, gracias ¡por lo fácil y cómodo que ha sido nuestro traslado! Escribir gracias tres veces seguidas es muy poderoso porque evita que malgastes las palabras y aumenta tu concentración de gratitud. Decir gracias tres veces también es una fórmula mágica, porque es el número matemático para toda nueva creación en el Universo. Por ejemplo, hacen falta un hombre y una mujer para crear un bebé. El hombre, la mujer y el bebé son tres en total, forman una nueva creación. Esta misma regla de tres se aplica a la creación de todas las demás cosas del Universo, incluida la creación de tus deseos, así que cuando dices gracias tres veces seguidas, estás usando el número mágico de la creación y ¡una fórmula mágica secreta! El segundo paso de Haz Realidad Todos Tus Deseos implica impregnar tus deseos con más gratitud si cabe. Puedes completar el segundo paso en cualquier momento del día de hoy, ya sea cuando haces tu lista de los diez deseos principales o intermitentemente a lo largo del día. Para impregnar cada uno de tus deseos con el poder mágico de la gratitud, empieza con el primer deseo de tu lista y utiliza tu imaginación para responder mentalmente a las siguientes preguntas, como si ya hubieras recibido tu deseo:
1. ¿Qué emociones sentiste cuando recibiste tu deseo?
2. ¿Quién fue la primera persona a la que le dijiste que habías recibido tu deseo y cómo se lo dijiste?
3. ¿Cuál fue la primera cosa que hiciste que te pareció genial al recibir tu deseo? Descríbela mentalmente con todos los detalles que puedas.
Por último, relee cada deseo y enfatiza la palabra mágica, gracias, para que puedas sentirlos con todas tus fuerzas. Pasa al segundo deseo de tu lista, y sigue los mismos pasos con cada deseo, hasta que hayas completado los diez deseos. Dedica al menos un minuto a cada deseo. Si quieres hacer algo realmente poderoso y divertido, también puedes crear un Tablón Mágico, donde puedes pegar fotos de lo que deseas. Corta fotos y cuélgalas en un tablón que colocarás en algún lugar donde puedas verlo a menudo. Escribe la palabra mágica GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS en mayúsculas y negrita en tu Tablón Mágico. También puedes usar la nevera como Tablón Mágico. Si tienes familia, puedes crear un Tablón Mágico para un proyecto familiar, ¡porque a los niños les encantará! Imagina que tu Tablón Mágico es realmente mágico, y que de aquello que pongas una foto en tu tablero llegará a ti al instante. Tu gratitud constante hacia esa cosa la atraerá a tu vida.
EJERCICIO MÁGICO NÚMERO 13
Haz Realidad Todos Tus Deseos
1. Enumera Tus Bendiciones. Haz una lista de diez bendiciones. Escribe por qué estás agradecido. Relee tu lista, y al final de cada bendición di gracias, gracias, gracias, y siente la gratitud por esa bendición con la máxima intensidad posible.
2. Siéntate delante de tu ordenador o toma un bolígrafo y tu diario y haz una lista de tus diez deseos principales. Escribe gracias tres veces antes de cada uno, como si ya lo hubieras recibido. Por ejemplo: Gracias, gracias, gracias por        tu deseo       .
3. Usa tu imaginación para responder mentalmente a las siguientes preguntas, como si ya hubieras recibido cada uno de tus diez deseos: 1. ¿Qué emociones sentiste cuando recibiste tu deseo?
2. ¿Quién fue la primera persona a la que le dijiste que habías recibido tu deseo y cómo se lo dijiste?
3. ¿Cuál fue la primera cosa que hiciste que te pareció genial al recibir tu deseo? Descríbela mentalmente con todos los detalles que puedas.
4. Por último, relee la frase que expresa tu deseo y enfatiza la palabra mágica, gracias, para que puedas sentirlo con más fuerza.
5. Si lo prefieres, puedes crear un Tablón Mágico. Corta fotos y engánchalas a tu Tablón Mágico que colocarás en un lugar que puedas ver a menudo. Ponle como título GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS en mayúsculas y negrita.
6. Hoy antes de irte a dormir, toma tu Piedra Mágica en la mano, y di la palabra mágica, gracias, por lo mejor que te ha pasado durante el día.

Día 12

PERSONAS MÁGICAS QUE HAN SIDO IMPORTANTES PARA TI

“A veces nuestra propia luz se apaga, y se vuelve a encender por una chispa de otra persona. Todos tenemos algún motivo para estar profundamente agradecidos con aquellos que han vuelto a prender la llama dentro de nosotros.”
ALBERT SCHWEITZER (1875–1965) PREMIO NOBEL DE LA PAZ Y MISIONERO MÉDICO Y FILÓSOFO

Todos hemos recibido ayuda, apoyo o guía de otras personas en ocasiones concretas de nuestra vida en que lo hemos necesitado mucho. A veces, otra persona altera el curso de nuestra vida infundiéndonos ánimo, guiándonos o simplemente por estar presente en el momento adecuado. Y luego, la vida sigue y tendemos a olvidar esos momentos en que alguien ha dejado huella o ha cambiado nuestra vida. A veces no nos damos cuenta de cuánto ha influido una persona en nosotros hasta que ha pasado mucho tiempo, recordamos nuestra vida y descubrimos que ha habido alguien que ha sido esencial para cambiar mágicamente para bien el rumbo de tu vida. Puede que se tratara de un profesor o entrenador, un tío, una tía, un hermano o hermana, abuelo o abuela, o cualquier otro miembro de la familia. Puede que fuera un doctor o doctora, enfermera o enfermero, nuestro mejor amigo o amiga. Puede que fuera la persona que te presentó a tu pareja actual o que te introdujo en alguna actividad en particular que luego se convertiría en una de tus mayores pasiones. Quizá se trate de alguien que ni siquiera conocías, y que apareció puntualmente en tu vida para realizar un acto de bondad al azar que te llegó al corazón. Mi abuela me transmitió mi pasión por los libros, por cocinar y por el campo. Al compartir su afición por esas cosas conmigo, todo ello influyó en mí y cambió el rumbo de mi vida. Cocinar se convirtió en una de mis pasiones durante más de veinte años, mi pasión por los libros ha terminado conduciéndome a ser escritora, y mi pasión por el campo ha influido en los lugares donde he vivido a lo largo de mi vida. Mi abuela también me inculcó con mano dura a decir gracias. Entonces, pensaba que sólo me estaba enseñando a ser educada. No ha sido hasta una etapa posterior de mi vida cuando me he dado cuenta de que enseñarme a decir la palabra mágica fue el mayor regalo que me hizo mi abuela. Ya no está viva, pero sigo estándole agradecida por la gran influencia que ha tenido en mi vida. ¡Gracias, Abuela! Hoy vas a pensar en las personas mágicas que han influido en tu vida. Busca un lugar tranquilo donde puedas estar un rato a solas, siéntate y piensa en tres personas extraordinarias que hayan influido positivamente en tu vida. Cuando sepas quiénes son, trabaja con cada una de ellas por separado, y háblales en voz alta a cada una como si estuvieran presentes, diles las razones por las que les estás agradecido y cómo han influido en tu vida.
Has de realizar este ejercicio mágico con las tres personas en una sesión, porque hará que tu sentimiento de gratitud alcance un nivel más profundo. Si divides este ejercicio mágico a lo largo del día, no sentirás la misma profundidad de gratitud, ni recibirás los resultados mágicos. Aquí tienes un ejemplo de lo que puedes decir: Sarah, quiero darte las gracias por la vez que me animaste a seguir lo que me dictaba el corazón. Ese día estaba perdida y confundida, y tus palabras me conmovieron y me sacaron de la desesperación. Gracias a lo que me dijiste encontré el valor para seguir mi sueño y me fui a Francia a trabajar como aprendiza de chef. Estoy viviendo mi sueño y no podría ser más feliz. Y todo gracias a lo que me dijiste ese día. ¡Gracias, Sarah! Es muy importante que menciones las razones por las que estás agradecido. Nunca te excederás en ello. Todo lo contrario, cuanto más lo dices, y más lo sientes, más increíbles son los resultados. Verás que la magia estalla en tu vida al realizar este ejercicio; es uno de los actos de gratitud más poderosos que puedes hacer. Si no puedes hablar en voz alta, escribe tus palabras para cada una de las personas y dirígete a ellas como si les estuvieras escribiendo una carta. Cuando hayas finalizado este ejercicio, notarás una gran diferencia en tu estado de ánimo. La prueba de que el poder de la gratitud está actuando siempre es que ante todo ¡te hace feliz! La segunda prueba del poder de la gratitud es que atraes cosas maravillosas. Y por si todo eso fuera poco, la felicidad que sientes después de practicar la gratitud también atrae más cosas maravillosas, que te harán aún más feliz. ¡Ésa es la magia de la vida y ése es el poder mágico de la gratitud!

 

EJERCICIO MÁGICO NÚMERO 12
Personas Mágicas que Han Sido Importantes para Ti
1. Enumera Tus Bendiciones. Haz una lista de diez bendiciones. Escribe por qué estás agradecido. Relee tu lista, y al final de cada bendición di gracias, gracias, gracias, y siente la gratitud por esa bendición con la máxima intensidad posible.
2. Busca un lugar tranquilo donde puedas estar un rato a solas y haz una lista de tres personas que hayan sido importantes en tu vida.
3. Trabaja con cada una de esas personas por separado, y dile en voz alta la razón por la que le estás agradecido y cómo ha influido exactamente en tu vida.
4. Hoy antes de irte a dormir, toma tu Piedra Mágica en la mano, y di la palabra mágica, gracias, por lo mejor que te ha pasado durante el día.

Día 11

UNA MAÑANA MÁGICA

“Cuando te levantes por la mañana piensa en el privilegio que es estar vivo, pensar, disfrutar, amar.”
MARCO AURELIO (121–180) EMPERADOR ROMANO

La forma más fácil y sencilla de garantizar que el día que tienes por delante estará llenó de magia es llenar tu mañana con gratitud. Cuando incorpores la gratitud en tu rutina matinal, sentirás y verás sus beneficios mágicos a lo largo del día. Cada mañana está llena de oportunidades para dar gracias, y eso no te retrasa ni te exige tiempo extra, porque lo puedes hacer con naturalidad mientras vas realizando todas tus actividades. Llenar tu mañana de gratitud tiene un beneficio añadido porque tus rutinas matinales son los momentos en que más puedes perjudicarte sin darte cuenta con pensamientos negativos. No hay lugar para pensamientos negativos perjudiciales cuando tu mente está concentrada en buscar razones para estar agradecido. Después de este ejercicio empezarás la jornada mucho más feliz y seguro de que el día que tienes por delante será estupendo; ¡y entonces verás la magia produciéndose ante tus propios ojos! Hoy cuando te despiertes al nuevo día, antes de moverte, antes de hacer nada, di la palabra mágica, gracias. Di gracias por el hecho de estar vivo, y de que se te haya concedido un día más de vida. Tu vida es un regalo, cada día es un regalo, y cuando piensas bien en ello, es inconcebible que nos levantemos por la mañana sin dar gracias por otro día más. Si piensas que un día más no tiene nada de particular, ¡prueba entonces perderte uno! No importa lo dormido que estés, ni que haya sonado el despertador para ir a trabajar, ni que te hayas pasado el fin de semana durmiendo; en cuanto te despiertes, di la palabra mágica, gracias, por otro día más en tu vida. Di gracias por la buena noche de sueño que has recibido. ¿Tienes la suerte de haber dormido en una cama con sábanas y almohada? ¡Gracias! En cuanto pongas los pies en el suelo di gracias. ¿Tienes un cuarto de baño? ¡Gracias! ¿Puedes abrir el grifo y tener agua fría y caliente al momento cada mañana? ¡Gracias! Piensa en todas las personas que cavan zanjas e instalan tuberías por todo el país, por toda la ciudad, por todas las calles hasta llegar a tu casa para que puedas abrir el grifo y tener una maravillosa agua limpia y caliente. ¡Gracias! Cuando cojas el cepillo de dientes y el dentífrico, ¡gracias! Sin ellos, el inicio del día no sería tan agradable. Gracias por las toallas, el jabón, el espejo y todo lo que utilizas en el cuarto de baño que te ayuda a sentirte fresco, despierto y listo para empezar el día. Cuando te vistes, piensa en lo afortunado que eres de tener ropa para elegir qué ponerte. ¡Gracias! Piensa en cuántas personas han trabajado para hacer todas las prendas de vestir que te pones y llevas en un día. Es probable que la ropa que te pones en un día proceda de muchos países del planeta. ¡Gracias a todos! ¿Tienes zapatos? ¡Afortunado! Imagínate la vida sin ellos. ¡Gracias por los zapatos!
“Siempre me ha encantado la perspectiva de un nuevo día, un nuevo intento, un comienzo más, quizá con un poco de magia esperando oculta en algún lugar de la mañana.”

J. B. PRIESTLEY (1894–1984) ESCRITOR Y DRAMATURGO

Haz que hoy sea el mejor día posible practicando la concentración en la gratitud e incorporando la magia en tu rutina matinal. Desde el momento en que abres los ojos hasta que te pones los zapatos o terminas de arreglarte, di mentalmente la palabra mágica, gracias, por todo lo que toques y uses. No importa si lo primero que haces no es ducharte y vestirte, también puedes usar este ejercicio de Una Mañana Mágica como guía y ponerlo en práctica hagas lo que hagas cada mañana. Si lo primero que haces al levantarte es desayunar, di la palabra mágica, gracias, por todo lo que toques y uses para preparar el desayuno. Da gracias por tu café de la mañana, té, zumo de frutas o desayuno. Todos estos ingredientes hacen que tus mañanas sean maravillosas y te dan energía para el resto del día. Da gracias por los utensilios de cocina que usas para preparar el desayuno: la nevera, el microondas, el horno, la tostadora, la cafetera o la tetera para hervir el agua. Cada día sin excepción, digo «gra» en cuanto pongo un pie en el suelo, y cuando pongo el segundo añado «cias», así cuando ambos pies están en el suelo por primera vez en el día, ya he dicho gracias. Cuando voy al cuarto de baño digo mentalmente la palabra mágica, gracias, acompañando cada paso que doy. Luego sigo repitiendo mentalmente, gracias, cada vez que toco o uso algo de mi cuarto de baño. Cuando ya estoy vestida y arreglada para empezar el día, estoy tan contenta que podría saltar de felicidad. Y cuando me siento tan feliz, sé que ha funcionado mi gratitud, y tengo garantizado que va a ser un día mágico. En el transcurso del día siento realmente que tengo un poder mágico dentro de mí, porque me sucede una cosa buena tras otra. Y cada vez que me sucede algo bueno, estoy más agradecida, lo que acelera la magia, de manera que me sucedan más cosas buenas. ¿Sabes esos días en que todo parece irte bien? Bueno, pues así es después de practicar Una Mañana Mágica, ¡pero multiplicado!
EJERCICIO MÁGICO NÚMERO 11
Una Mañana Mágica
1. Cuando te despiertes, antes de hacer nada, di la palabra mágica, gracias.
2. Desde que abres los ojos hasta que terminas de arreglarte, di mentalmente la palabra mágica, gracias, por todo lo que tocas y usas.
3. Enumera Tus Bendiciones. Haz una lista de diez bendiciones. Escribe por qué estás agradecido. Relee tu lista, y al final de cada bendición di gracias, gracias, gracias, y siente la gratitud por esa bendición con la máxima intensidad posible.
4. Hoy antes de irte a dormir, toma tu Piedra Mágica en la mano, y di la palabra mágica, gracias, por lo mejor que te ha pasado durante el día.

Día 10

POLVOS MÁGICOS PARA TODOS

“Ningún deber es más apremiante que el agradecimiento.”
SAN AMBROSIO (340 – 397 D.C.) TEÓLOGO Y OBISPO CATÓLICO

Las antiguas enseñanzas espirituales dicen que lo que damos a otra persona de todo corazón vuelve a nosotros multiplicado por cien. Por lo tanto, estar agradecido y decir gracias a otra persona por cualquier cosa que recibas de ella, no sólo es apremiante, ¡sino vital para mejorar tu vida! La gratitud es una energía poderosa, y a quienquiera que dirijas la energía de la gratitud la recibirá. Si imaginas la energía de la gratitud como si fuera unos polvos mágicos brillantes, cuando expresas tu gratitud hacia otra persona por algo que has recibido de ella, ¡literalmente le estás lanzando polvos mágicos! La poderosa energía positiva de los polvos mágicos alcanza y afecta a todas las personas hacia quienes van dirigidos. Casi todos estamos en contacto con muchas personas a lo largo del día, ya sea por teléfono, por correo electrónico o personalmente, en el trabajo, en tiendas, restaurantes, ascensores, autobuses o trenes y, en muchos casos, las personas con las que estamos en contacto merecen nuestra gratitud, porque estamos recibiendo algo de ellas. Piensa en las personas con las que te relacionas en un día típico que te proporcionan algún tipo de servicio, como las que trabajan en tiendas o restaurantes, conductores de autobús o taxistas, personas dedicadas a la atención al cliente, personal de limpieza o tus compañeros de trabajo. Las personas que trabajan en el área de servicios se están entregando para servirte, y tú estás recibiendo su servicio. Si no les dices gracias por su servicio, no estás siendo agradecido, y estarás impidiendo que lleguen cosas buenas a tu vida. Piensa en el personal de mantenimiento que se ocupa del buen funcionamiento de la red de transportes, y en el personal de mantenimiento de servicios como la luz, el gas, el agua y la red viaria. Piensa en las personas que se dedican a limpiar nuestro mundo, que limpian las calles, los aseos públicos, los trenes, los autobuses, aviones, hospitales, restaurantes, supermercados y edificios de oficinas. No puedes decirles gracias personalmente a todas, pero puedes lanzarles polvos mágicos diciendo gracias la próxima vez que pases al lado de una de ellas. Y puedes sentir agradecimiento la próxima vez que te sientes en tu despacho impecable o que camines por una acera limpia o por un suelo pulido. Cuando estés en un café o restaurante, lanza polvos mágicos sobre todas las personas que te atienden diciendo gracias. Cuando limpien la mesa, te den la carta, tomen nota, te sirvan agua, te sirvan la comida que has pedido, recojan la mesa, te entreguen la cuenta o te devuelvan el cambio, recuerda decir gracias todas las veces. Si estás en la caja de una tienda o supermercado, lanza polvos mágicos sobre la persona que te está atendiendo o que te está poniendo la compra en las bolsas y dile gracias. Si viajas en avión, lanza polvos mágicos y di gracias al personal de facturación, al personal de seguridad, a la persona que revisa tu tarjeta de embarque al subir al avión, y al personal de cabina que te da la bienvenida a bordo. Durante el vuelo, dile gracias al personal de cabina cada vez que te ofrezca algún servicio. Servir comidas o bebidas o sacarte la bandeja o la basura, es un servicio. La aerolínea te da las gracias por haberla elegido, el capitán te da las gracias, igual que la tripulación, haz tú lo mismo y dales las gracias cuando abandones el aparato. Cada vez que despegues y aterrices en destino di gracias, ¡porque el hecho de volar es un verdadero milagro! Siente agradecimiento por todas aquellas personas que te ayudan en tu trabajo, administrativos, recepcionistas, encargados de la cafetería, personal de limpieza, personal de atención al cliente o cualquiera de tus compañeros y compañeras de trabajo. ¡Rocíales a todos con polvos mágicos diciendo gracias! Todos ellos te están ofreciendo un servicio y se merecen tu constante gratitud. Dependientes y dependientas, camareros y camareras, todos trabajan mucho para atender a las personas. Han elegido un trabajo de atención al público, y servir al público implica relacionarse con todo tipo de personas que se encuentran en diferentes estados de ánimo, incluidas las desagradecidas. La próxima vez que alguien te atienda, recuerda que la persona que te está sirviendo es una hija o un hijo muy apreciado por sus padres, un hermano o una hermana insustituible para sus hermanos o hermanas, una madre o un padre de una familia con hijos, y una pareja o amigo o amiga muy querido para alguien, y merece tu amabilidad y tu paciencia. Alguna vez puede que te encuentres con alguna persona que se dedica a atender al público y que se comporta con grosería o que no te brinda la atención que tú crees que mereces. Ser agradecido en estas situaciones es un reto aún mayor, porque tu gratitud no puede depender de la conducta de otra persona. ¡Elige ser agradecido de todos modos! ¡Elige la magia en tu vida pase lo que pase! Quizá te sirva de ayuda tener en cuenta que no sabes qué situación esté atravesando esa persona en el momento en que te tropiezas con ella. Puede que no se encuentre bien, que esté sufriendo la pérdida de un ser querido, que esté experimentando el final de su matrimonio, o que esté desesperada y que esté atravesando un momento crítico en su vida. Tu gratitud y tu amabilidad pueden ser lo más mágico que le suceda ese día.
“Sé amable, pues todas las personas con las que te encuentras están librando una dura batalla.” FILO DE ALEJANDRÍA (CIRCA 20 A.C. – 50 D.C.) FILÓSOFO
Si das las gracias a alguien por teléfono por su ayuda, no te limites a decir gracias; por el contrario, di la razón por la que estás agradecido. Por ejemplo, «Gracias por tu ayuda», «Gracias por tomarte tantas molestias por mí», «Gracias por la dedicación de tu tiempo», «Gracias por resolverme la situación, te estoy muy agradecido». Alucinarás con la respuesta de la otra persona cuando hagas esto tan sencillo, porque sentirá tu sinceridad. Cuando des las gracias a alguien en persona, mírale a la cara. Si no lo miras a los ojos, ni sentirá tu gratitud ni le llegarán tus polvos mágicos. Habrás perdido una oportunidad de ayudar a esa persona y de cambiar tu propia vida si le dices gracias al aire, o dices gracias mirando al suelo, o dices gracias cuando estás hablando por el móvil, porque no estarás siendo verdaderamente sincero cuando lo hagas. Hace un par de años estaba en unos almacenes comprando un regalo para mi hermana. La dependienta que me atendió me escuchó cuando le expliqué lo que estaba buscando y ¡se puso a buscar el regalo perfecto como si fuera para su hermana! Cuando la dependienta me estaba entregando la bolsa que contenía el regalo perfecto delicadamente envuelto, recibí una llamada. Al salir de los almacenes, de pronto me invadió una desagradable sensación. Enseguida volví adonde se encontraba la dependienta y no sólo le di las gracias, sino que le dije todas las razones por las que le estaba agradecida, y lo que valoraba lo que había hecho por mí. ¡Le lancé los polvos mágicos de la gratitud! Sus ojos se llenaron de lágrimas y su rostro se iluminó con la sonrisa más grande que hayas visto jamás. Toda acción tiene siempre una reacción idéntica. Si cuando dices gracias lo sientes realmente, la otra persona también lo sentirá, y no sólo habrás conseguido que la otra persona se sienta realmente bien, sino que tu gratitud te llenará de una felicidad indescriptible. Ese día salí de los almacenes con una felicidad que no se puede expresar en palabras. No utilizo sólo los polvos mágicos para las personas que me atienden; utilizo los polvos mágicos de la gratitud en todo tipo de situaciones. Cuando me despido de mi hija antes de que se vaya a su casa en coche, siento gratitud por que ha llegado sana y salva a mi casa, y muevo mis dedos en el aire imaginando que lanzo polvos mágicos sobre ella y sobre su coche. A veces echo polvos mágicos sobre mi ordenador antes de empezar algún proyecto nuevo, o echo polvos mágicos delante de mí cuando entro en alguna tienda a buscar algo concreto que necesito. Mi hija utiliza los polvos mágicos cuando conduce, y si ve a otro conductor que parece estresado y va muy deprisa, echa polvos mágicos para que se sienta mejor y no le pase nada. Hoy, llévate los polvos mágicos de la gratitud para las personas que trabajan atendiendo al público, y aprovecha cualquier oportunidad para lanzarles polvos mágicos a todos en el momento en que dices gracias. Da las gracias al menos a diez personas que hoy te hayan ofrecido un servicio directo. No importa si no tienes la oportunidad de hacerlo personalmente; puedes reconocer mentalmente a las personas de cuyo servicio te has beneficiado. Los polvos mágicos también les llegarán. Por ejemplo, di para ti: Estoy muy agradecido a las personas que trabajan limpiando de madrugada, para que las calles estén limpias de basura todos los días. Nunca me había dado cuenta de lo agradecido que estoy por ese servicio, que se realiza puntualmente a diario. Gracias. Asegúrate de que llevas la cuenta de las personas que te han atendido y a las que estás agradecida, para saber cuándo has dado las gracias a diez personas diferentes por sus servicios y has echado polvos mágicos sobre ellas. Si imaginas una lluvia de polvos mágicos sobre las personas cuando les das las gracias, tendrás una imagen de lo que realmente sucede en el plano invisible con el poder de la gratitud. Esta imagen mental te ayudará a creer y a saber que los polvos mágicos de la gratitud realmente llegan a las personas, y que estarán a su alcance para ayudarlas a mejorar sus vidas. Y cada vez que lances polvos mágicos sobre otra persona, éstos también regresarán a tu vida. Si hoy estás solo en casa, siéntate y toma un bolígrafo y tu diario o tu ordenador, y recuerda mentalmente momentos en que las personas que te han atendido han ido más allá de sus obligaciones por ti. Puede que haya sido alguien que te ha atendido por teléfono o algún comercial dispuesto a resolver tu problema. Quizás has recibido un gran servicio de tu cartero o cartera, del personal de recogida de basuras, de las empresas de reciclaje o de los dependientes y dependientas de los almacenes de tu zona. Escribe una lista de diez casos en que te hayan ayudado personas que trabajan de cara al público, envíales polvos mágicos y dile gracias a cada una de ellas. Recordatorio Mágico
Lee hoy el ejercicio de mañana, porque el ejercicio del Día 11 empieza en cuanto te despiertes.
EJERCICIO MÁGICO NÚMERO 10
Polvos Mágicos para Todos
1. Enumera Tus Bendiciones. Haz una lista de diez bendiciones. Escribe por qué estás agradecido. Relee tu lista, y al final de cada bendición di gracias, gracias, gracias, y siente la gratitud por esa bendición con la máxima intensidad posible.
2. Hoy lanza polvos mágicos sobre diez personas que realicen algún servicio del cual te beneficies, dales las gracias directamente o bien mentalmente reconociendo su labor y dándoles las gracias. ¡Agradece el servicio que realizan!
3. Hoy antes de irte a dormir, toma tu Piedra Mágica en la mano, y di la palabra mágica, gracias, por lo mejor que te ha pasado durante el día.
4. Lee hoy el ejercicio de mañana, porque el ejercicio del Día 11 empieza en cuanto te despiertes.

 

Día 9

EL IMÁN DEL DINERO

“Sólo con la gratitud la vida se enriquece.”
DIETRICH BONHOEFFER (1906–1945) PASTOR LUTERANO

La gratitud es riqueza y quejarse es pobreza; es la regla de oro de tu vida, tanto si se trata de tu salud, como de tu trabajo, relaciones o dinero. Cuanto más agradecimiento sientas por el dinero que tienes, aunque no sea mucho, más riqueza recibirás. Y cuanto más te quejes por el dinero, más pobre serás. El ejercicio mágico de hoy convierte una de las principales razones por las que la gente se queja del dinero en un acto de gratitud, por lo tanto tiene doble poder para cambiar las circunstancias de tu dinero; sustituirás una queja, que te empobrece, por gratitud, que te aportará riquezas mágicamente. La mayoría de las personas no son conscientes de que se quejan del dinero, pero si les falta dinero en su vida, se están quejando sin darse cuenta. Las quejas tienen lugar tanto a través de los pensamientos como de las palabras, y la mayoría de las personas no son conscientes de la cantidad de pensamientos que hay en su cabeza. Cualquier pensamiento o palabra negativos, de queja, celos o preocupación acerca del dinero, está literalmente creando pobreza. Y por supuesto, las mayores quejas vienen cuando hemos de pagar dinero. Si no tienes suficiente dinero, pagar tus facturas puede ser una de las cosas más difíciles. Puede parecer que hay más facturas que dinero para pagarlas. Pero si te quejas de tus facturas, lo que en realidad estás haciendo es quejarte acerca del dinero, y quejarte te mantiene en la pobreza. Si no tienes suficiente dinero, lo último que harías normalmente es dar las gracias por tus facturas, pero de hecho, eso es justamente lo que has de hacer para recibir más dinero en tu vida. Para que haya riqueza en tu vida, has de dar las gracias por todo lo que tenga que ver con el dinero, y si te duele pagar tus facturas no eres agradecido. Has de hacer justo lo contrario, que es estar agradecido por los bienes y servicios que has recibido de esas personas que te han enviado la factura. Es algo muy sencillo, pero que tendrá una gran repercusión sobre tu dinero en tu vida. ¡Literalmente, te convertirás en un imán para el dinero! Para dar gracias por una factura, piensa en cuánto te has beneficiado del servicio o bienes que la justifican. Si es el pago de un alquiler o de una hipoteca, da gracias por tener un hogar, y por estar viviendo en él. ¿Y si la única forma de vivir en una casa fuera ahorrar dinero y pagarla en efectivo? ¿Y si no hubiera empresas de crédito o casas de alquiler? La mayoría viviríamos en la calle, así que da gracias por las empresas de crédito o a tu arrendador, porque han facilitado que vivas en una casa o en un piso. Si pagas la factura del gas o de la luz, piensa en la calefacción o refrigeración que recibes, en
las duchas de agua caliente y en todos los electrodomésticos que has podido utilizar gracias a ese servicio. Si estás pagando la factura del teléfono o de Internet, imagina lo difícil que sería la vida si tuvieras que realizar grandes desplazamientos para poder hablar individualmente con cada una de las personas con las que te comunicas. Piensa en cuántas veces has podido llamar a tus familiares y amigos, enviar y recibir correos electrónicos, o acceder a información al instante a través de Internet gracias a tu servidor. Todos estos grandes servicios están al alcance de tu mano, da gracias por ellos, y da gracias de que las compañías confíen en ti proporcionándote el servicio antes de que les hayas pagado. Desde que descubrí el magnífico poder de la gratitud, escribo las palabras mágicas, «Gracias – Pagado», en cada factura que pago, y nunca dejo ninguna pendiente. Al principio, cuando no tenía dinero para pagar una factura, también usaba el poder mágico de la gratitud, pero entonces escribía en la factura, «Gracias por el dinero». Entonces, cuando tenía el dinero para pagarla, añadía, «Gracias – Pagado». Hoy vas a hacer lo mismo. Toma cualquier factura que todavía no hayas pagado, y utiliza el poder mágico de la gratitud escribiendo encima de la misma, «Gracias por el dinero», y siente la gratitud por tener el dinero para pagar la factura, tanto si lo tienes como si no. Si recibes y pagas la mayoría de tus facturas por Internet, cuando recibas una factura electrónica reenvíatela y en «asunto» escribe en mayúscula y negrita, GRACIAS POR EL DINERO. Luego, busca diez facturas que ya hayas pagado y escribe delante de cada una de ellas las palabras mágicas, “Gracias – Pagado”. Cuando escribas en cada factura pagada, siente gratitud con la máxima intensidad posible por haber tenido el dinero para pagar la factura. Cuanta más gratitud sientas por las facturas que has pagado, ¡más dinero atraerás mágicamente hacia ti! A partir de hoy, puedes practicar esto regularmente cada vez que pagues algo, piensa un momento en el servicio que has recibido que se indica en la factura, y escribe encima las palabras mágicas, “Gracias – Pagado”. Y si no tienes el dinero para pagar una factura, utiliza el poder mágico de la gratitud y escribe, «Gracias por el dinero», ¡y siéntete como si estuvieras dando las gracias porque tienes el dinero para pagar la factura! Sentir gratitud por el dinero que has pagado te garantiza que recibirás más. La gratitud es como un hilo de oro magnético imantado a tu dinero, así que cuando pagas algo, ese dinero siempre regresa a ti, a veces en igual medida, a veces multiplicado por diez, a veces multiplicado por cien. La abundancia que recibes no depende tanto de cuánto dinero das, sino de cuánta gratitud das. Podrías sentir tanta gratitud cuando pagas una factura de cincuenta euros (o la moneda que sea) que podrías recibir cientos de euros.
EJERCICIO MÁGICO NÚMERO 9
El Imán del Dinero
1. Enumera Tus Bendiciones. Haz una lista de diez bendiciones. Escribe por qué estás agradecido. Relee tu lista, y al final de cada bendición di gracias, gracias, gracias, y siente la gratitud por esa bendición con la máxima intensidad posible.
2. Toma una factura pendiente, utiliza el poder mágico de la gratitud y escribe encima de la misma: Gracias por el dinero. Siente agradecimiento por tener dinero para pagar la factura, tanto si lo tienes como si no.
3. Luego coge diez facturas que ya hayas pagado y escribe en cada una de ellas las palabras mágicas: «Gracias – Pagado». ¡Siente verdadero agradecimiento por haber tenido dinero para pagarlas!
4. Antes de irte a dormir, toma tu Piedra Mágica en la mano  y di la palabra mágica, gracias, por lo mejor que te haya sucedido durante el día.