Archivos de la categoría ‘biografias’

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Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente.
Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca.
Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia dentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

Julio Cortázar

FUENTE: https://actualidad.rt.com/actualidad/219531-crean-primer-hospital-medicos-mapuches

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El primer hospital intercultural de Argentina —ya existe uno en Chile— se llamará Ranguiñ Kien y se construirá en Ruca Choroi (Aluminé, Neuquén). Este centro de atención busca conjugar la medicina occidental con la práctica médica ancestral del pueblo mapuche.

La obra ocupará 522 metros cuadrados y será llevada a cabo mediante un trabajo conjunto entre funcionarios y técnicos del Ministerio de Salud de la provincia, el equipo de salud rural del hospital Aluminé y miembros de las comunidades Mapuche Aigo y Huenguihuel.

El objetivo principal es que al hospital puedan asistir personas de distintas etnias y culturas que, en caso de necesidad, serán atendidas bajo los preceptos de la medicina mapuche. El proyecto se inscribe en el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, que establece distintos derechos para los pueblos originarios, entre ellos mantener sus prácticas culturales y sociales.

Unión cultural

Fabián Gancedo, médico del hospital de Aluminé y encargado de la atención rural, señaló que esta obra es producto de “15 años de experiencia junto con estas comunidades”, que permitieron un acercamiento y generaron “una relación entre la biomedicina y la medicina mapuche, cada una con su valor y sus técnicas”.

Asimismo, en el nuevo hospital se crearán salas específicas “para hacer fogones, para los curadores, los componedores de huesos y los yerbateros”, además de “un espacio ceremonial para el machi, la máxima figura de la ceremonia curativa mapuche”, añadió Gancedo. Otro detalle particular que tendrá el Ranguiñ Kien es que sus camas no estarán orientadas hacia el oeste, debido a que hacia allí, tras la cordillera de los Andes, es a donde van los muertos, según la cosmovisión mapuche.

Por su parte, Lorenzo Loncón, de la Confederación Mapuche de Neuquén, explicó que la concepción de la medicina occidental es “separar todo”: al hombre y a la cultura de la naturaleza, en contraposición a la visión mapuche, donde todo implica “una unidad”. Según Loncón, la medicina milenaria “ha demostrado que, si es natural, es mucho mejor que una combinación química o sintética” y que “si todas las culturas somos diferentes, también la medicina tiene que ser apropiada a cada cultura”.

Las políticas interculturales

Florencia Trentini, doctora en antropología de la Universidad de Buenos Aires, comentó a RT que este tipo de proyectos “son positivos, porque visibilizan prácticas de salud indígenas” y las pone “casi al nivel de la medicina hegemónica”. En ese sentido, rescató que “aunque sea en los marcos de esa medicina y dentro de un hospital, se trata de tener en cuenta otros espacios, como los fogones”.

No obstante, Trentini advirtió que “las políticas interculturales no son buenas ‘per se'”, sino que “muchas veces son pensadas desde arriba y la participación indígena es posterior, lo que genera tensiones entre los pueblos”. Al respecto, esta especialista añadió que la educación intercultural “no puede reducirse al uso de plantas” o a “talleres de lengua”.

Santiago Mayor

Pero hay tantos de esos hindúes y budistas cuyo conocimiento del Cristianismo y de los grandes escritores cristianos es virtualmente nulo como cristianos cultos cuyo conocimiento real de otras religiones, o incluso de la suya, es virtualmente nulo, porque nunca han imaginado que deben ser vividas esas otras creencias. Precisamente, como no puede haber real conocimiento de un idioma si no hemos participado, al menos imaginativamente, en las actividades que el idioma expresa, así no puede haber un conocimiento real de una “vida” si no la hemos vivido en cierto modo. El mayor de los santos indios modernos ha practicado realmente la doctrina cristiana y la islámica, es decir, ha adorado a Cristo y a Alá y ha encontrado que todo lleva a la misma meta.

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Ananda Kentish Coomaraswamy (Colombo, Ceilán, 22 de agosto de 1877 – Needham (Massachusetts), USA,

Miles de mujeres judías, musulmanas y cristianas caminan a Jerusalén por la paz

 http://es.aleteia.org/2016/12/09/la-valentia-de-las-mujeres-llevara-la-paz-al-mundo/

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“Hay un significado en todas las cosas. Pero, ¿estás prestando atención?”

375 libros y revistas de arte para descargar en PDF, regalo de El Museo Metropolitano de Arte  NYC
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Los textos en general están en inglés, hay magníficos temas e ilustraciones. Recomendable revisar todo el catálogo.
Saludos.

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“¿Sabes del viento?

A veces la gente, es como el viento… se mueven hacia donde hay más golpes,

porque ir en contra de la corriente es el privilegio de los más valientes…”

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En algún lugar del tiempo, más allá del tiempo, el mundo era gris. Gracias a los indios ishir, que robaron los colores a los dioses, ahora el mundo resplandece; y los colores del mundo arden en los ojos que los miran.

 

Ticio Escobar acompañó a un equipo de la televisión española que vino al Chaco para filmar escenas de la vida cotidiana de los ishir. Una niña indígena perseguía al director del equipo, silenciosa sombra pegada a su cuerpo, y lo miraba fijo a la cara, de muy cerca, como queriendo meterse en sus raros ojos azules.

 

El director recurrió a los buenos oficios de Ticio, que conocía a la niña, y la muy curiosa le confesó:

 

-Yo quiero saber de qué color mira usted las cosas.

 

-Del mismo que tú -sonrió el director.

 

-¿Y cómo sabe usted de qué color veo yo las cosas?

 

Eduardo Galeano

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Nunca es tarde para decir aquello de: “<<Cariño, yo sé que has sufrido mucho en los últimos años. No te he podido ayudar. No lo he sabido hacerlo mejor. No era mi intensión hacerte sufrir. No he entendido tu sufrimiento, tus dificultases. Si hubiese comprendido tu sufrimiento y tus dificultades no hubiera actuado de esa forma. Necesito tu ayuda. Si no me ayudas tú, nadie me puede ayudar. Dime lo que está en tu corazón. Háblame de tu sufrimiento y tus dificultades…>> Miras a la otra persona. Si la compasión penetra en tus ojos, esa persona dejará de sufrir. ”

(thich nhat hanh,  ante 3.000 personas en la conferencia de Barcelona)

 

 

En su famoso texto “Los Tres Principales Aspectos del Camino“, el gran santo budista Tsonkhapa revela los pasos esenciales hacia el nirvana.

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Je Tsongkhapa fue un maestro budista que vivió en el siglo 14, fundador de la importante escuela del Gelug dentro del budismo tibetano, asociada al Buda Maitreya (el Buda por venir). Se dice que la vida de este sabio del “El Hombre que Vino del Valle de la Cebolla” fue anticipada por Buda Sakyamuni. Tsonkhapa es recordado especialmente por sus precisiones en el entendimiento de la naturaleza de la realidad como vacío (sunyata). Dentro de la enseñanzas de Tsongkhapa se explica que son tres los aspectos principales que conducen al Nirvana:

1. Desilusionarse con el samsara (existencia cíclica)

2. El cultivo de una intención altruista (bodhicitta)

3. La visión correcta del vacío

He ahí una de las” recetas” más sublimes y sencillas para alcanzar la iluminación. Claro que es necesario entender que quiere decir con samsara, altruismo y vacío. Y, por supuesto, es necesario practicar lo que se conoce para realmente entender, saber y vivir la doctrina.

Con samsara, Tsonkhapa se refiere a renunciar al mundo, esto es dejar de apegarse al placer y a las posesiones materiales (puesto que no tienen existencia inherente) y sólo perpetúan corrientes kármica. “La libertad y el dote son difíciles de hallar, y no hay tiempo que perder. Al familiarizar tu mente con esto, sobrepónte a los apegos de esta vida; y al contemplar repetidamente las acciones y los efectos y los sufrimientos del samsara, sobrepónte a los apegos de vidas futuros”. Tsonkhapa nos dice que desde esta conciencia del samsara –de su rueda da causas y efectos que llevan inexorablemente al sufrimiento– es fácil liberarse del deseo del placer. Si realmente asimilamos esto, actuar correctamente será tan fácil como evitar poner las manos en el fuego. En cierta forma este desilusionamiento es similar a una técnica de sueño lúcido: lo primero es notar que lo que estamos experimentando es un sueño, es ilusorio.

Bodhi-citta significa la mente o la conciencia de la iluminación, generalmente asociado con un deseo de obtener el estado de iluminación para el beneficio de todos los seres sintientes. Esta es la única intención que no genera karma, no tiene un motivo ulterior, se dice que nace espontáneamente por compasión. La intención altruista es la esencia del gran vehículo del boddhisattva, la intención de salvar a todos los seres sientientes del ciclo del sufrimiento. Es el resultado de la más alta conciencia que alguien, habiendo descubierto que su individualidad es ilusoria y por lo tanto habiendo perdido todo sentimiento de importancia personal, se pone al servicio de los seres que sufren. Se dice también que el corazón humano es el trono del Buda (la compasión, la única pasión admisible). Hay una bella historia en este sentido sobre el boddhisattva Guanyin (la versión china y femenina de Avalokitesvara, el boddhisattva de la compasión). Se dice que Guanyin (Kannon en Japón) luego de perfeccionarse por cientos de vidas y habiendo eliminado su karma, se preparaba para cruzar la puerta hacia la eternidad cuando escuchó el gorjeo de un pequeño pájaro y en ese momento volteo y notó que su madre estaba muerta. Entonces fue que tomó el voto de que no aceptaría la liberación, postergando su propia paz eterna hasta que se pudiera llevar a todos los seres vivos con ella hacia el Infinito, hacia el estado bendito del Nirvana, incluyendo por supuesto a ese pequeño pájaro indefenso. Guanyin significa “aquel o aquella que escucha los sonidos o lamentos del mundo”.

 

Comprender lo que el budismo quiere decir con el vacío no es fácil, y por esto es una de los principios que llevan a la iluminación, ya que es la corona de la sabiduría. Desafía toda conceptualización, toda dualidad; es necesario meditar mucho sobre esta idea (que al final de cuentas no es una idea). El vacío se presenta como la realidad debido a la originación dependiente de todas las cosas o, lo que es lo mismo, a la ausencia de una esencia inherente. Si indagamos la esencia de cualquier fenómeno, objeto o ser necesariamente tendremos que remitirnos a otros fenómeno, objeto o ser. ¿Qué cosa existe por sí sola, quién es su propia fuente? El monje Thich Nhat Hanh lo explica así “tú sólo estás hecho de elementos no-tú”, esto es, plantas, tierra, agua, elementos que nacieron en estrellas, etcétera. Esto aplica también a nuestros pensamientos, a fin de cuentas ninguno se originó de nosotros mismos, todos nacieron de pensamientos previos de personas que vivieron antes que nosotros, de un lenguaje y de una serie de conceptos y formas de percibir que aprendimos.

La visión de Tsonkhapa del vacío es una visión moderada que rechaza tanto el esencialismo como el nihilismo. Las cosas son “no realmente existentes a fin de cuentas y sin embargo no inexistentes convencionalmente”. Algo similar se expresa en el sutra del corazón “la forma es vacuidad; la vacuidad forma”. Tsonkhapa nos dice que lo que vemos como la causa y el efecto, es sólo una apariencia del samsara producida por la originación dependiente de todos los fenómenos (esta es la espectral concatenación que en otra corriente budista se expresa como un collar de perlas en el que cada perla refleja los reflejos de todas las otras perlas: el universo una casa de espejos). A su vez la originación dependiente debe ser entendida como lo mismo que el vacío. “Esto implica que el samsara y el nirvana no son dominios separados”, según comenta Graham Smetham en su libro “Quantum Buddhism”. Tsonkhapa con gran sutileza nos enseña a evitar el difícil de evitar conflicto entre habitar en la realidad convencional de las causas y los efectos y saber que estos en realidad son vacío. Así podemos rehuir del nihilismo y reconocer que las cosas sí existen pero solamente de manera provisional. En el linaje Nyingma del budismo tibetano, por ejemplo, se hable del deleite que es experimentar los fenómenos como apariciones maravillosas e insustanciales, despliegues mágicos del Dharmakaya, olas brillantes que dibujan sus efímeras figuras sobre la superficie de un océano insondable.

Twitter del autor: @alepholo

Publicado por Raquel Cherem Ades el febrero 3,