Archivos para 19 marzo, 2017

“Alguien os ha hecho daño… Aunque sea difícil, aprended a perdonar.
Tened fe y confianza en el poder de las entidades luminosas del mundo
invisible que siempre están dispuestas a daros los medios para recuperar
las fuerzas y el valor cuando trabajáis de acuerdo con sus leyes. Ahora
bien, si pensáis que la persona que os ha hecho daño merece
verdaderamente recibir una lección, dirigíos a estas entidades. Decid:
«Observad lo que me ha hecho tal persona y ahora sufro por su culpa,
tengo grandes dificultades (y hasta exponéis esas dificultades, si queréis).
Os pido pues que intervengáis para que este mal sea reparado».
Depositáis así una queja ante el Cielo como se hace ante los tribunales, y
el Cielo verá cómo debe actuar. Pero vosotros, en todo caso, no tratéis de
vengaros.

Justicia-Divina

¡No quiero deciros con esto que haya que suprimir a los jueces, los
tribunales, las sanciones, y dejar tranquilos a los malhechores esperando
que la justicia divina se ocupe de ellos un día! No, que los jueces y los
tribunales hagan su trabajo… y que se esfuercen por hacerlo lo mejor
posible porque es un trabajo muy difícil. Solamente llamo vuestra
atención sobre algunos principios de la vida espiritual.”
Omraam Mikhaël Aïvanhov

Día 19

PASOS MÁGICOS

“Cien veces al día me recuerdo que mi vida interna y externa depende del trabajo de otros hombres, vivos y muertos, y que he de esforzarme para dar en la misma medida que he recibido y que sigo recibiendo.”
ALBERT EINSTEIN (1879–1955) PREMIO NOBEL DE FÍSICA

Con estas palabras, Einstein nos hizo un regalo tan grande como sus descubrimientos científicos. Nos reveló uno de los secretos mágicos de su éxito. La gratitud;¡cada día! Einstein es quien me ha inspirado el ejercicio mágico de hoy, y vas a seguir sus pasos para atraer el éxito a tu vida. Hoy, igual que Einstein, dirás gracias cien veces al día, y lo harás dando cien Pasos Mágicos. Aunque te parezca increíble que dar esos pasos pueda cambiar tu vida, descubrirás que es una de las cosas más poderosas que puedes hacer.
“Hoy, Dios te ha regalado 86.400 segundos.

¿Has usado alguno para decir ‘gracias’?”

WILLIAM A. WARD (1921–1994) ESCRITOR

Para dar los Pasos Mágicos, das un paso y pronuncias mentalmente la palabra mágica, gracias, cuando uno de tus pies toque el suelo, y luego gracias de nuevo cuando toque el suelo el otro pie. Con un pie, gracias, con el otro pie, gracias, y sigues repitiendo la palabra mágica en cada paso. Lo mejor de los Pasos Mágicos es que puedes dar tantos Pasos Mágicos como quieras en cualquier lugar y en cualquier momento; en tu casa de una habitación a otra, cuando caminas para ir a comer o a tomar un café, al sacar la basura, cuando vas a una reunión de trabajo, cuando vas a tomar un taxi, tren o autobús. Puedes dar los Pasos Mágicos cuando vas a hacer algo que es importante para ti, como algún examen, una cita, una entrevista de trabajo, una audición, ir a ver a un cliente, ir al banco, al cajero automático, al dentista, al médico, a la peluquería, ir a ver un partido de tu equipo, cuando recorres pasillos por las terminales de los aeropuertos, cuando vas a un parque, o al ir de un edificio a otro. Yo doy los Pasos Mágicos por mi casa, desde la cama hasta el cuarto de baño, desde la cocina hasta mi dormitorio, y desde mi coche hasta mi buzón de correos. Cuando camino por una calle, o por algún otro lugar, elijo un punto de destino, y siento gratitud en mis pasos durante todo el trayecto. Si observas cómo te sientes antes de empezar, notarás una gran diferencia en tu estado de ánimo cuando hayas dado los Pasos Mágicos. Aunque no puedas sentir mucha gratitud mientras los estés dando; te aseguro que te sentirás mejor cuando lo hayas hecho. Si estás
alicaído, los Pasos Mágicos te ayudarán a sentirte mejor, incluso si ya te sientes de maravilla, ¡los Pasos Mágicos te pondrán aún de más buen humor! Para que los Pasos Mágicos sean el máximo de efectivos, da los Pasos Mágicos durante unos noventa segundos; esto es lo que suele tardar el común de la gente en dar cien pasos a un ritmo tranquilo. Este ejercicio no consiste en dar exactamente los cien pasos, sino en dar como mínimo ese número de pasos, porque probablemente es el que necesitarás para notar una diferencia en tu estado de ánimo. Cuando tengas clara la distancia aproximada, puedes hacer tus cien pasos de la gratitud en cualquier momento del día. No cuentes los pasos cuando hagas el ejercicio, porque entonces estarás contando en vez de decir la palabra mágica, gracias, en cada paso. Cuando hayas completado el ejercicio mágico de hoy, ¡habrás dicho la palabra mágica, gracias, cien veces! ¿Cuántos días de tu vida has dicho gracias cien veces? ¡Y Einstein lo hacía cada día!
EJERCICIO MÁGICO NÚMERO 19
Pasos Mágicos
1. Enumera Tus Bendiciones. Haz una lista de diez bendiciones. Escribe por qué estás agradecido. Relee tu lista, y al final de cada bendición di gracias, gracias, gracias, y siente la gratitud por esa bendición con la máxima intensidad posible.
2. Da cien Pasos Mágicos (durante unos 90 segundos) con gratitud en cualquier momento del día.
3. En cada paso, di y siente la palabra mágica, gracias.
4. Hoy antes de irte a dormir, toma tu Piedra Mágica en la mano, y di la palabra mágica, gracias, por lo mejor que te ha pasado durante el día.

Día 18

LA LISTA MÁGICA DE TAREAS PENDIENTES

“El mundo está lleno de cosas mágicas a la espera de que se agudice nuestro ingenio.”
EDEN PHILLPOTTS (1862–1960) NOVELISTA Y POETA

Realmente, cuando piensas en ello, la gratitud es tu mejor amiga. Está siempre contigo cuando la necesitas, siempre a punto para ayudarte, nunca te fallará o te defraudará, y cuanto más confíes en ella, más enriquecerá tu vida. El ejercicio mágico de hoy te ayudará a confiar aún más en la gratitud, para que pueda hacer muchas más cosas mágicas por ti. Cada día aparecen pequeños problemas en la vida que hay que resolver. A veces si no sabemos cómo resolver una situación podemos sentirnos abrumados. Quizá tu problema sea que te falta tiempo para hacer todo lo que tienes pendiente, y te sientes perdido porque el día sólo tiene veinticuatro horas. Puede que te sientas abrumado por el trabajo y que te gustaría tener más tiempo libre, pero no ves la forma de conseguirlo. Puede que estés en casa al cuidado de los hijos y que estés reventada o agotada, pero no tienes medios para conseguir ayuda y tener más tiempo libre. Puede que haya un problema que tengas que resolver, pero no tienes ni idea de cómo empezar a solucionarlo. Puede que hayas perdido algo y que lo hayas buscado por todas partes sin éxito. O puede que quieras encontrar algo, como la mascota perfecta, la niñera perfecta, un buen estilista, un dentista o un médico increíble, y que a pesar de tus esfuerzos, no has podido encontrar lo que necesitabas. Puede que te encuentres en una situación incómoda por algo que otra persona te ha pedido que hagas y no sabes qué contestarle. O puede que tengas algún tipo de disputa con alguien, y que en vez de conseguir que se resuelva, las cosas parecen ir de mal en peor. El ejercicio de La Lista Mágica de Tareas Pendientes te ayudará con cualquier pequeño problema cotidiano cuando no sabes qué hacer, o cuando simplemente quieres que alguien haga algo por ti. ¡Te sorprenderán los resultados! Cuando combinas el poder mágico de la gratitud con la ley de la atracción, las personas, circunstancias y acontecimientos ¡se han de reorganizar para hacer lo que quieres que hagan por ti! No sabrás cómo sucederá, o cómo se hará por ti, ni tampoco es tu trabajo. Tu trabajo consiste únicamente en sentir tanto agradecimiento como puedas por lo que quieres que se haga ahora mismo, como si ya estuviera hecho. ¡Y luego deja que se haga la magia! Hoy escribe una lista de tareas pendientes, que incluya las cosas más importantes que te gustaría que se hicieran o resolvieran, y dale el nombre de La Lista Mágica de Tareas Pendientes. Puedes apuntar cosas que no tengas tiempo de hacer, o que no quieras hacer, junto con cualquier problema actual, desde las cosas más insignificantes hasta situaciones más importantes en tu vida. Piensa en todas las áreas de tu vida en las que necesites que algo se resuelva o que hagan algo por ti.
Cuando hayas terminado de escribir tu lista elige tres cosas en las que quieras concentrarte hoy, y una a una, imagina que cada tema se ha resuelto mágicamente por ti. Imagina que todas las personas, circunstancias y acontecimientos se han movilizado para hacerlo por ti, ¡y que ahora está hecho! Todo hecho, todo ordenado, todo resuelto, y das muchísimas gracias. Dedica al menos un minuto a cada una de las tres cosas, convéncete de que ya se ha hecho y a cambio siente una enorme gratitud. En otro momento puedes realizar el mismo ejercicio con el resto de los elementos de tu lista, pero el simple hecho de poner las cosas que deseas hacer en la Lista Mágica de Tareas Pendientes ya tiene poder. Recuerda que la ley de la atracción dice «lo semejante atrae a lo semejante» y eso significa que cuando agradezcas las soluciones como si ya las tuvieras, atraerás todo lo que necesitas en la vida para resolver esa situación. Concentrarte en los problemas atrae más problemas. Has de ser un imán para la solución, no un imán para el problema. Estar agradecido por tener la solución, y porque se ha resuelto, atrae la solución. Para demostrar el poder que tiene este ejercicio mágico voy a compartir contigo una historia de algo que le pasó a mi hija, que utilizó este ejercicio para recuperar, atrayéndola, la cartera que había perdido. A la mañana siguiente de haber salido por la noche, mi hija se dio cuenta de que le faltaba su cartera, y no tenía idea de dónde podía haberla perdido, o incluso si se la habían robado. Llamó al restaurante donde había ido a cenar, a la compañía de taxis que utilizó para regresar a casa, a la comisaría de policía local, buscó por las calles y llamó a la puerta de algunas casas de los alrededores. Pero nadie había encontrado su cartera. Aparte del hecho de que la cartera de mi hija contenía los habituales objetos de valor, incluidas todas sus tarjetas de débito y de crédito, el carné de conducir y dinero en efectivo, su mayor preocupación era que su cartera no contenía información de contacto actualizada, porque había estado un tiempo en el extranjero. Su número de teléfono no aparecía en la guía, y con un apellido corriente, parecía no haber esperanza. Pero a pesar de los obstáculos aparentemente imposibles, mi hija se sentó, cerró los ojos, y visualizó su cartera. Visualizó que la tenía en sus manos; que abría la cartera, que revisaba todo su contenido y que sentía una gratitud enorme por tener de nuevo su cartera y todo lo que contenía. Durante el resto del día, cada vez que pensaba en el asunto, mi hija imaginaba que tenía la cartera en sus manos, y sentía un enorme júbilo y gratitud por haber recuperado la cartera. Más tarde, ese mismo día por la noche, recibió una llamada de un granjero que vivía a unos 160 kilómetros que le dijo que había encontrado su cartera. La parte más extraordinaria de la historia es que el granjero había encontrado la cartera en la calle delante de la casa de mi hija
ya de madrugada, e inmediatamente se puso a buscar en la cartera alguna dirección de contacto. Hizo varias llamadas para intentar localizar a su propietaria, pero sin éxito, así que se dio por vencido y regresó a su casa con la cartera. Pero mientras caminaba por sus campos, no lograba sacarse la cartera de la cabeza, y decidió volver a echar un vistazo en su interior. Al final encontró un papelito donde había escrito el nombre de pila de un hombre. Lo unió con el apellido de mi hija y llamó al servicio de información telefónica. Sólo había un abonado con ese nombre de pila y ese apellido. El granjero llamó a ese número que resultó ser el del padre de mi hija. Hasta la fecha todavía no sabemos cómo consiguió el granjero ese número, ¡porque no estaba en la guía! Después de este incidente, nosotras llamamos varias veces al servicio de información telefónica y la respuesta siempre fue: «Lo siento, no hay ningún abonado bajo ese nombre». A ciento sesenta kilómetros de distancia, gracias a la secuencia más extraordinaria de acontecimientos aparentemente imposibles, mi hija recuperó la cartera intacta. Ella cumplió su parte al agradecer haber recuperado la cartera, y como no podía ser de otro modo, la gratitud obró su magia y movilizó a todas las personas, circunstancias y acontecimientos para devolverle la cartera. El poder mágico de la gratitud también está a tu alcance para que lo uses, y siempre lo ha estado; ¡sólo tienes que descubrirlo por ti mismo y aprender a utilizarlo!
EJERCICIO MÁGICO NÚMERO 18
La Lista Mágica de Tareas Pendientes
1. Enumera Tus Bendiciones. Haz una lista de diez bendiciones. Escribe por qué estás agradecido. Relee tu lista, y al final de cada bendición di gracias, gracias, gracias, y siente la gratitud por esa bendición con la máxima intensidad posible.
2. Escribe una lista de las cosas más importantes que tengas que hacer o problemas que resolver. Ponle el título de La Lista Mágica de Tareas Pendientes.
3. Elige tres cosas que sean las más importantes de tu lista, y una a una, imagina que ya se han hecho por ti.
4. Dedica al menos un minuto a cada una de las tres cosas, convéncete de que se ha hecho y siente una enorme gratitud a cambio.
5. Hoy antes de irte a dormir, toma tu Piedra Mágica en la mano, y di la palabra mágica, gracias, por lo mejor que te ha pasado durante el día.