Archivos para 19 enero, 2017

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Siéntate sin expectativas de que cambien. Siéntate sin intentar arreglarte a ti mismo. Siéntate sin la esperanza de que esto tenga ningún resultado en particular. Y date cuenta de que cada pensamiento, cada sensación, cada sentimiento – incluidos cualquier expectativa, frustración, falta de aceptación o intento de cambiar este momento – ya están admitidos en este momento. Encuentra el conocimiento de que todo está bien en medio del sentimiento de que no está bien. Encuentra el lugar donde sabes que este momento está bien, incluso aunque sientas que es un momento muy difícil y que no está bien. Ese lugar es la libertad. Ese lugar es lo que eres. Y si no puedes encontrar ese lugar ahora mismo, y aparece cualquier sentimiento de fracaso, admite profundamente eso también. Simplemente percibe que a lo que quiera que haya aquí ya se le ha permitido entrar. Percibir así es la esencia misma de la meditación.

 

Para ser compasivos hacia el exterior, primero es necesario aprender a ser compasivos con nosotros mismos.

 

¡Felicitaciones!

Publicado: 19 enero, 2017 en Uncategorized

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UNA REALIDAD !!!
FELICITACIONES!

Sos uno de los nuestros.

Besitos.

         
FELICITACIONES… USTED SOBREVIVIÓ… Y YO TAMBIÉN…
FELICITACIONES A TODOS
LOS NIÑOS Y NIÑAS QUE SOBREVIVIERON A LOS AÑOS
1940, 50, 60, 70 Y 80!!
Primero, sobrevivimos siendo hijos de madres que fumaban, bebían, mientras ‘nos esperaban’… Ni ellas ni nosotros, morimos por eso…
Ellas tomaban aspirina, comían quesos curtidos y azulados sin ser pasteurizados, y no se hacían punciones de talón o de diabetes.
Y después del traumático parto, nuestras cunas eran pintados con pinturas a base de plomo en colores  brillantes y divertidos.
No teníamos tapas protectoras para chupetes o mamaderas, ni en los frascos de remedios, puertas o tomacorrientes, y cuando andábamos en nuestras bicicletas, no usábamos cascos, esto sin hablar de los peligros que corríamos cuando hacíamos auto stop.
Siendo niños, andábamos en los autos sin cintos de seguridad, air-bags y nos quedábamos solos en los asientos de atrás..
Y andar en el maletero o en la carrocería de una pick-up en un día soleado de verano era una diversión premiada.
Bebíamos agua en el jardín de la manguera y no de una botella plástica. Y era agua pura.
Compartíamos un refresco con otros cuatro amigos todos bebiendo de la misma botella y nadie que yo  recuerde se enfermó por eso.
Comíamos bollos, pan con manteca y tomábamos refrescos azucarados, pero no engordábamos

 ESTÁBAMOS SIEMPRE JUGANDO EN LA CALLE, EN LA ACERA, EN EL FONDO O EN EL JARDÍN, O EN LA PLAZA.

Salíamos de mañana y jugábamos el día entero, siempre que volviésemos antes de que las luces de la calle se encendieran..
Nadie conseguía hablar con nosotros en todo el día. Y estábamos siempre bien, tanto que sobrevivimos… 
Pasábamos horas construyendo autitos con cajones para deslizarnos colina abajo y sólo cuando enfilábamos la nariz hacia algún árbol es que nos acordábamos que precisaba tener frenos. Después de algunos arañones, aprendimos a resolver esto también, por nuestra cuenta…
No teníamos Playstations, Ninten dos, Archivos X, ningún vídeo game, ni 99 canales de series violentas o novelas ponzoñosas, ningún filme en DVD o VT o VHS, ni sistemas de surround sound, mucho menos teléfonos celulares, o computadores de bolsillo, o Internet o salas de Chat
A M I G O S
…. TENÍAMOS AMIGOS. . . Salíamos y  nos encontrábamos o conocíamos uno nuevo!
Nos caíamos de los árboles, nos cortábamos, quebrábamos una canilla, un diente, y nadie demandaba a nadie por eso. Eran accidentes.
Íbamos en bicicleta o a pie a la casa de algún amigo y golpeábamos en la puerta o tocábamos la campanilla o simplemente abríamos la puerta y entrábamos y nos quedábamos conversando con ellos o jugando.
Ni los papás interferían con sus carteras o con sus voces de poder. Teníamos que aprender a  decepcionarnos. Imagínelo!!
Quebrar una ley u otra no terminaba en castigo ni bronca homérica. Ellos estaban siempre del lado de la ley y del orden… Y ahora?
Fueron  esas generaciones las que produjeron algunos de los más aventureros solucionadores de problemas, inventores y autores de todos los tiempos!

En los últimos 50 años nosotros testimoniamos una explosión de novedades y nuevas ideas.

Teníamos libertad, podíamos errar, fracasar, tener éxito y responsabilidad, y aprendimos que no hay nada mejor que haber
NACIDO LIBRE
PUES SOLAMENTE ASÍ APRENDEMOS A VIVIR Y SOBREVIVIR!
USTED que está leyendo esto probablemente es uno de nosotros.
FELICITACIONES!


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“Cambia tú. Cambia radicalmente. Deja de hacer las cosas que has estado haciendo siempre. Empieza a hacer cosas que no hayas hecho nunca. Cambia radicalmente, vuélvete una persona nueva y te sorprenderás. Cuando te vuelves una nueva persona, tu esposa se volverá una nueva persona. Lo tiene que hacer para responderte. Al principio le será difícil porque será casi como vivir con otro marido pero, poco a poco, ella verá que si tú puedes cambiar, ¿por qué ella no?


La vida todavía puede convertirse en un paraíso; nunca es demasiado tarde. Pero se necesita un gran coraje para cambiar. Todo lo que es realmente necesario es un poco más de consciencia. Desautomatiza tu comportamiento; observa lo que has estado haciendo hasta ahora. Haces lo mismo, y tu esposa reacciona de la misma manera. Se ha convertido en un patrón establecido”.

 

El libro del hombre – Osho

click aqui!!!——— >Ayub Ogada

La canción parte de una melodía tradicional Luo que se canta cuando se avecinan tormentas. En Kenya es poco común que llueva, y el agua es todo un acontecimiento. Entonces se canta esta canción que cuenta a los niños que la lluvia está por llegar y que se debe poner el ganado a resguardo para salvaguardar la riqueza familiar. Aprenden a través de la canción lo que se debe hacer, pues muchos todavía no han visto llover nunca y no saben lo que eso significa.

El vídeo es una mezcla de dos aproximaciones artísticas sobre una misma idea: la de Ayub Ogada (en toda su obra) y Mike Oldfield (en Songs of Distant Earth, de donde se extrae la canción que se adjunta) quienes trabajaron sobre un fondo etnológico y musical común: resucitar canciones aborígenes adecuándolas a estilos conceptuales actuales para hablar del hombre de hoy. Fondo que, por otra parte, ya inició en Bruce Chatwin en “Los Trazos de la canción”.

Humanidad, si me escuchas,

vienen tiempos muy difíciles;

se dadivoso en todas las virtudes posibles,

reivindica tu humanidad,

y resguarda a todos tus hermanos,

humanos y no humanos.

Niños, ¿qué estais haciendo?

Vienen tiempos muy difíciles.

 

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