Archivos para 29 octubre, 2014

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Movimiento Social: recuperar la sonrisa de Teresa Romero, ¡con una carta!

Los médicos han dicho que la enfermera con ébola está en una profunda depresión, por lo que se me ocurrió que todos podemos escribirle una carta o una postal para hacerle sacar una sonrisa en esa fría y solitaria habitación.

Esta valiente mujer, fue el centro de un circo que montó este gobierno sin entrañas, ni sentimientos, con una ministra que no sabe hablar, con un consejero de sanidad que cada vez que habla, insulta, y entre todo este maremoto de noticias políticas, ella sigue allí, solitaria, venciendo pasito a pasito una enfermedad cruel y avasalladora como el ébola, es como si hubiera quedado en segundo plano, ya no hay espectaculares noticias desde el hospital, ni fotos con teleobjetivos, ni morbosas declaraciones de nadie, pero no podemos dejar que Teresa se venga abajo ahora, luego de tener vencida la enfermedad, debemos cobijarla, protegerla y amarla desde todos los puntos del planeta, ella merece toda nuestra atención,. Es ella la que está pasando por esta situación y lo está haciendo bien, no sólo le ha ganado a una muerte segura, sino que su comportamiento es ejemplar, nadie mas que ella sabe a que enfermedad se enfrenta, pues lo vio actuar en el misionero que estuvo cuidando.

Todos deseamos verla recuperada, todos deseamos ver esa foto en las afueras del hospital, con una sonrisa en su cara, abrazada por sus seres queridos , ¡todos queremos ver eso!

Mandarle una carta o una tarjeta y que lleguen cientos o miles, de todas partes, seguro que esa depresión que tiene se borrará con la lectura de todas estas misivas. Ella tiene que saber que queremos su recuperación, que sentimos profundamente que le haya tocado estar a en esa situación, que la queremos sana y alegre. Nadie quiere estar en su lugar, pensemos por unos segundos, ¿que haríamos nosotros en su lugar?, por eso debemos hacer algo que haga que se sienta respaldada, que vuelva a ser la auxiliar de enfermería, que vuelva a ser la vecina, sin miradas raras, sin comentarios, solo saber que fue una chica que ha vencido a la muerte, y eso es mucho. Que olvide todo lo que ha pasado, que comience desde cero, desde aquí para delante tiene una vida, una nueva vida.

Para nosotros mismos esta acción de tomar un papel y expresar nuestras mejores intenciones, nos va a servir porque habremos hecho algo bueno, algo positivo dentro de tanta basura.

Yo he mandado una carta ayer, espero que se la hagan llegar, sino es así, seguro que se la darán a los familiares que como estoicos guardaespaldas montan guardia día y noche.

La dirección del hospital es:

Hospital Carlos III

Calle Sinesio Delgado nº 10

28029 – Madrid

Mi carta dice asi:

Querida Teresa:

No te sientas olvidada, seguimos pensando en ti, en tu recuperación, solo te pido en estos momentos que tengas paciencia, esta tormenta ya pasará y volverás a ser la mujer fuerte que camina con la cabeza en alto y los pies firmes en la tierra.

Desde tu querida Galicia, te escribe esta uruguaya-gallega, que se siente tu hermana en este momento.

Solo quiero, como dice Mario Benedetti en este poema DEFENDER LA ALEGRÍA

Defender la alegría como una trinchera

defenderla del escándalo y la rutina

de la miseria y los miserables

de las ausencias transitorias

y las definitivas

defender la alegría como un principio

defenderla del pasmo y las pesadillas

de los neutrales y de los neutrones

de las dulces infamias

y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera

defenderla del rayo y la melancolía

de los ingenuos y de los canallas

de la retórica y los paros cardíacos

de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino

defenderla del fuego y de los bomberos

de los suicidas y los homicidas

de las vacaciones y del agobio

de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza

defenderla del óxido y la roña

de la famosa pátina del tiempo

del relente y del oportunismo

de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho

defenderla de dios y del invierno

de las mayúsculas y de la muerte

de los apellidos y las lástimas

del azar

y también de la alegría.