Archivos para 2 marzo, 2014

“¡Cuántas personas se aferran desesperadamente a su existencia
terrenal! Ignoran que su vida no se acabará con lo que se ha
convenido en llamar muerte, y para tratar de prolongar esta vida,
algunos son capaces incluso de cometer crímenes. El
espiritualista tiene otro concepto de las cosas. Ama la vida de
la que descubre cada día el sentido y la belleza, y al mismo
tiempo esta vida con las limitaciones, las obligaciones y los
sufrimientos que le impone, le parece a veces una carga. ¿Cómo
no aspirar a esta otra vida que presiente más real que su
existencia terrenal? Y porque sabe también que ha descendido a
la tierra para hacer un trabajo en ella, reparar sus errores del
pasado y perfeccionarse, acepta la situación pensando que cuando
haya terminado este trabajo, se irá a vivir libre por el
espacio.
Ésta es la verdad que los espiritualistas conocen, y por eso,
aún sabiendo que la verdadera vida está en otra parte, están
convencidos de que tienen algo que hacer en la tierra. Mientras
no hayan terminado el trabajo por el que han venido, todo lo
demás les es indiferente: no se preguntan si prefieren vivir o
morir, lo único que quieren es terminar su trabajo. Y desde el
momento en que éste ha terminado, se van en paz y gozosos.”

Omraam Mikhaël Aïvanhov

sufi

Publicado: 2 marzo, 2014 en filosofia

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“El propósito de la personalidad es ser una joya transparente a través del cual pueda brillar el universo.”

La energía de nuestros hábitos es a menudo más fuerte que nuestra voluntad. 

Decimos y hacemos cosas que no deseamos, y más tarde nos arrepentimos. 

Nos causamos sufrimiento a nosotros mismos y a los demás. 

Nos prometemos no volverlo a hacer pero reincidimos nuevamente.

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Necesitamos la energía de la plena consciencia para reconocer y estar atentos a la energía de nuestros hábitos en el momento en que se manifiesta.
La consciencia nos permitirá evitar que los hábitos nos dominen.

1. La primera función de la meditación es Detener.
Bebemos una taza de té pero no somos concientes de que la estamos bebiendo. Nos sentamos junto a la persona que amamos pero olvidamos que está allí. En lugar de vivir el momento estamos en otro sitio, pensando en el pasado o en el futuro.
Debemos iluminar con la luz de la consciencia todo cuanto hagamos para que la oscuridad que provoca la falta de atención desaparezca.

2. La segunda función de la meditación es Serenar.

Cuando experimentamos una fuerte emoción, sabemos que puede ser peligroso actuar, pero no tenemos la fuerza ni la claridad suficientes para evitar hacerlo. Debemos aprender el arte de inspirar y espirar serenando nuestras emociones. Debemos ser sólidos y estables como un roble, a cual la tormenta no puede llevarlo de un lado al otro.
Buda enseñó muchas técnicas para serenar el cuerpo y la mente y observarlos profundamente. Se resumen en 5 etapas:

1- Reconocer si estamos enojados.
2- Aceptamos lo que sentimos.
3- Abrazar nuestra ira con la consciencia.
4- Observar profundamente, una vez que nos calmamos, qué es lo que provocó nuestra ira.
5- Obtener una clara visión de las causas y condiciones primarias y secundarias que ocasionaron nuestra ira.

3. La tercera función de la meditación es Descansar.
Cuando meditamos sentados debemos sumergirnos de forma natural hasta el fondo de nuestra postura de meditación, descansando sin ningún esfuerzo. Debemos aprender el arte de descansar dejando que el cuerpo y la mente se relajen. Si tenemos heridas en el cuerpo o en la mente, debemos descansar para que puedan curarse.

La meditación no tiene que ser una ardua labor. Deja que tu cuerpo y tu mente descansen, no luches, no hay necesidad de alcanzar nada.

Buda dijo: “Mi Dharma es la práctica de la no práctica”.

Practica de modo que no te canse, de una forma que dé a tu cuerpo, a tus emociones y a tu consciencia una oportunidad para descansar. Nuestro cuerpo y nuestra mente tienen la oportunidad de curarse a si mismos si les permitimos descansar.

Detenerse, serenarse y descansar son las condiciones previas para la curación.

Thich Nhat Hanh

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Muchos de nosotros tenemos aún un niño herido viviendo en nuestro interior. Quizá las heridas nos las hayan producido nuestro padre o nuestra madre. O tal vez a nuestro padre le hirieran de niño. A nuestra madre también pueden haberla herido cuando era niña.


Como no supieron curar las heridas de su infancia, nos las han transmitido. Si nosotros no sabemos transformar y curar las heridas que hay en nosotros, las vamos a transmitir a nuestros hijos y nietos. Por eso hemos de volver al niño herido que hay en nosotros y ayudarle a curarse.
A veces el niño herido que hay en nosotros necesita nuestra atención. Ese niño pequeño puede aflorar de las profundidades de nuestra conciencia y pedir nuestra atención. Si eres consciente, oirás su voz pidiendo ayuda. En ese momento, en lugar de contemplar un bello amanecer, vuelve a ti mismo y abraza tiernamente al niño herido que hay en ti. «Inspirando, vuelvo con el niño herido que hay en mí; espirando, cuidaré muy bien de mi niño herido.»


Para cuidar de nosotros mismos, debemos volver y cuidar del niño herido que hay en nuestro interior. Has de practicar cada día el volver a tu niño herido. Debes abrazarlo tiernamente, como si fueras un hermano o una hermana mayor. Has de hablarle. Y también puedes escribir una carta al niño pequeño que hay en ti, de dos o tres páginas, para decir que reconoces su presencia y que harás todo lo posible para curar sus heridas.


Cuando hablamos de escuchar con compasión, normalmente creemos que se refiere a escuchar a otra persona. Pero también debemos escuchar al niño herido que hay en nuestro interior. Está en nosotros aquí, en el momento presente. Y podemos curarlo ahora mismo.


«Mi querido niño herido, estoy aquí por ti, listo para escucharte. Por favor, cuéntame tu sufrimiento, muéstrame todo tu dolor. Estoy aquí, escuchándote de veras.» Y si sabes volver a él, escucharle cada día durante cinco o diez minutos, la curación tendrá lugar. Cuando subas una bella montaña invita al niño que hay dentro de ti a subir contigo. Cuando contemples una hermosa puesta de sol, invítale a disfrutarla contigo.


Si lo haces durante algunas semanas o meses, el niño herido que hay en ti se curará. La plena conciencia es la energía que puede ayudarnos a hacerlo.

Thich Nhat Hanh

Perdonar

Publicado: 2 marzo, 2014 en filosofia
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¿Por qué a veces parece que es demasiado difícil perdonar o incluso, imposible? Porque el perdón es la pérdida de algo que el ego no quiere perder: alguien a quien culpar por nuestra infelicidad.

Jeff Foster

PERFECT for that little room!!! I'm doing it. Even if my window is on the ceiling! I'm doing this!  An example of a  quiet meditating space with altar.
my low budget meditation table altar
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meditation space

-Christiane Northrup-

Publicado: 2 marzo, 2014 en filosofia

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Ser conducidas por el espíritu significa vivir en comunicación con nuestra guía interior. Escucha en silencio. ¿Qué necesitas hacer a continuación? Tal vez simplemente estar quieta un rato es la mejor manera de sanar o ayudar. Quizá no hay nada que necesites hacer en este momento. No hay una sola «manera correcta» de sanar el cuerpo. Lo mismo vale para cualquier otro aspecto de la vida.”

Enfadarse con la gente significa que uno consi­dera que los actos de los demás son importantes.
Es imperativo dejar de sentir de esa manera.
Los actos de los hombres no pueden ser lo suficiente­mente importantes como para contrarrestar nues­tra única alternativa viable:
nuestro encuentro inmutable con el infinito.

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Una imagen del planeta Venus y la Vía Láctea elevándose el 28 de febrero 2014 sobre la ciudad de Singapur. La contaminación lumínica de la ciudad también es evidente. Justin Ng capturó esta gran foto.
via earthsky.org

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Katha Upanishad

Publicado: 2 marzo, 2014 en filosofia
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Dios hizo los sentidos vueltos hacia fuera, el hombre por lo tanto mira hacia fuera, no dentro de sí mismo. De vez en cuando un alma atrevida, deseando la inmortalidad, ha mirado hacia atrás y se ha encontrado a sí mismo.

El que conoce la Realidad sin sonido, sin olor, sin sabor, intangible, sin forma, sin muerte, supranatural, sin declive, sin comienzo, sin fin, sin cambio, sale fuera de la boca de la Muerte.